- La asamblea de Compromís per València designa a Mónica Oltra como candidata a la alcaldía de València
En un salón de actos del Jardí Botànic de València lleno hasta la bandera, la asamblea extraordinaria de Compromís per València ha designado hoy a Mónica Oltra como candidata de Compromís a la alcaldía de València para las próximas elecciones municipales de mayo de 2027, con el objetivo de convertirse en «la alcaldesa del gobierno que ama València».
La asamblea ha designado a Mónica Oltra con un apoyo del 96% de la militancia de Compromís per València, una muestra contundente para lanzar el proyecto político que lidera la exvicepresidenta de la Generalitat, con el objetivo de recuperar el Cap i Casal en 2027 para el espacio político progresista.

La ya candidata a la alcaldía de València, en un discurso dirigido a la militancia de Compromís per València pero destinado también a los partidos de izquierda, sindicatos y entidades ciudadanas invitadas, ha reivindicado la ciudad como «el espacio de resistencia y de comunión» ante unos tiempos en los que «la oligarquía ha declarado la guerra a la vida». Oltra ha abierto la intervención con la lectura de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, aprobada hace exactamente 250 años, un 4 de julio como el de hoy: «Aquel texto desterraba la tiranía. Ahora que ya no somos colonia, la tiranía la tenemos dentro, y también la queremos desterrar».
La vivienda y la ciudad «para quien la habita»
La candidata ha situado la vivienda como «el mayor problema de la ciudad» y ha anunciado que un gobierno suyo pedirá la declaración de València como zona tensionada «el primer día que se pueda solicitar», además de agotar «todas las herramientas al alcance», desde la fiscalidad hasta el derecho de tanteo y retracto. «No puede ser que la gente que trabaja para construir viviendas después no pueda comprarlas. Una ciudad donde pasa esto está profundamente enferma: es una anomalía democrática», ha asegurado Oltra, que ha defendido que el suelo público debe destinarse a vivienda pública y asequible, y no al lujo: «No hay tantos ricos para tanta vivienda de lujo». Frente al modelo del gobierno de María José Catalá, la candidata ha resumido el suyo en una frase: «La vivienda y la ciudad, para quien la habita los 365 días del año, no para quien viene cuatro días».
En este marco, Oltra ha reivindicado el urbanismo como «la herramienta emancipatoria más importante» de un ayuntamiento: «Es el lápiz con el que tenemos que dibujar los derechos de las personas sobre el plano de la ciudad, y también el bisturí para cortar las alas a la especulación de los más poderosos». La candidata ha rechazado las «obras mastodónticas» como la ampliación del puerto, que «no tiene nada que ver con la economía productiva», y ha apostado por una economía local basada en «criar, cuidar y curar», con los mercados municipales como activo público y la cultura como motor económico «que nos hace más felices y sirve a la vida».
Enfriar la ciudad para poder vivir en ella
Ante la emergencia climática, Oltra ha defendido «levantar los adoquines para plantar árboles» y enfriar València «para las personas, para el ecosistema y para los animales que viven en ella», y ha recordado que solo en el mes de junio 62 personas han muerto por el calor en la ciudad: «Si esto fueran accidentes de tráfico o tiroteos, abriría todos los informativos». En este punto, la candidata ha puesto como ejemplo el parque de García Lorca: «Se merece un gran jardín, sin ningún vial que lo atraviese. No puede ser el amo de la ciudad el coche privado, cuando la mayoría de la gente se mueve a pie, en bicicleta y en transporte público».
«València es toda València y su gente»
Uno de los momentos de mayor intensidad del discurso ha llegado con el recuerdo de la dana del 29 de octubre de 2024 y la respuesta a la alcaldesa María José Catalá: «¿Cómo se puede decir que ‘València se ha salvado’ cuando al otro lado de tu término municipal lo tenías todo devastado? La Torre, Forn d’Alcedo, Castellar-l’Oliveral también son València. València es toda València y su gente, de Marxalenes a la Torre y del Cabanyal a la Malva-rosa». Para Oltra, esa frase retrata «el paradigma moral» del gobierno de PP y Vox, «la indolencia ante el dolor», frente al cual la coalición valencianista opone «la fraternidad y la compasión, porque el fascismo se alimenta del resentimiento».
La candidata también ha afirmado la idea de que «la inmersión fascista tiene más de ruido que de realidad» y que «nos quieren hacer creer que es inevitable y que la gente joven va a votarles. Pero no es verdad. No es inevitable, ni la gente joven vota a la extrema derecha».
Un espacio de encuentro ciudadano
Oltra ha cerrado el discurso convocando a «desbordar las siglas. Que no quiere decir que esto vaya a ser una suma de partidos, sino que tenemos que implicar a la gente» de la sociedad. Y hacer una candidatura «del pueblo salva al pueblo» y explicar que eso se hace «organizándose con proyectos políticos». Por ello, «tenemos que construir un espacio con la base que ahora tenemos en Compromís» y «cultivar a asociaciones y a gente que tiene algo que aportar y que no está en ningún sitio».
«Tenemos que crear un espacio neutro con mucho compromiso y eso se construye sobre la base de la generosidad de Compromís y del resto –de partidos– para hacer un espacio de encuentro ciudadano que quiera ganar esta ciudad». Un espacio sobre la base del trabajo del grupo municipal actual y de los gobiernos de Joan Ribó.
«València necesita un gobierno que la ame: sus barrios, su gente, hasta la última acequia, y que entienda y ame también sus cicatrices. Esta es la causa a la que os quiero convocar», ha explicado la candidata ante una asamblea entregada.
La asamblea de Compromís per València ha invitado a las distintas formaciones políticas de la izquierda para construir una alternativa colectiva que sea fruto de un diálogo permanente y constructivo y que contribuya a ganar València para las personas. En el Jardí Botànic han estado representadas las formaciones de EUPV, Podem, Moviment Sumar y ERPV. Además, la coalición valencianista ha contado con representantes de los sindicatos CCOO e Intersindical –UGT ha excusado su ausencia–. También ha estado presente la Federació d’Associacions Veïnals de València, y también han mostrado su apoyo la Coordinadora Valenciana d’ONGD y las asociaciones Per l’Horta o la Comissió Ciutat-Port, que finalmente no han podido asistir.