- Compromís per València reclama una evaluación de riesgos psicosociales y la cobertura inmediata de las bajas en unos centros que atienden dependencia, infancia, exclusión residencial y emergencias sociales
Los Centros Municipales de Servicios Sociales de València (CMSS) arrastran una situación de personal que compromete su funcionamiento ordinario. Según los datos facilitados por la propia Delegación de Servicios Sociales, 38 de los 318 profesionales de los CMSS están de baja de larga duración, un 11,9% de la plantilla. La fotografía es especialmente grave en Benimaclet y la Malva-rosa, donde una de cada cinco personas del equipo está de baja prolongada, y en la Saïdia, l’Olivereta y Ciutat Vella, con porcentajes de entre el 16% y el 19%.

La regidora de Compromís per València Lucía Beamud llevará esta situación a la próxima Comisión de Patrimonio y Personal, con una moción que reclama medidas urgentes: «No son ausencias puntuales, sino que siete de cada diez bajas en los centros municipales de servicios sociales son de larga duración. Cuando esto ocurre, es un síntoma de que algo falla en la organización del trabajo».
La puerta de entrada del sistema, bajo mínimos
Los CMSS son la puerta de entrada ordinaria al sistema municipal de servicios sociales: desde estos centros se tramitan y acompañan situaciones de dependencia, vulnerabilidad económica, exclusión residencial, infancia, soledad no deseada o violencia. Cuando las bajas no se cubren, la carga se redistribuye sobre el resto del equipo: más expedientes por persona, menos tiempo de intervención y más riesgo de demoras. «Los equipos están aguantando el servicio a pulso. Y eso tiene un coste: la sobrecarga de quien se queda acaba generando nuevas bajas. Es un círculo vicioso que el Ayuntamiento tiene la obligación de romper», apunta Beamud.
El problema no se limita a los CMSS. En el resto de unidades del Servicio de Bienestar Social e Integración, 14 de las 15 bajas comunicadas —el 93,3%— son de larga duración, con casos como Programas de Inclusión Social, donde dos bajas suponen más de una quinta parte del equipo.
Por ello, la moción de la formación valencianista insta a realizar una evaluación de riesgos psicosociales actualizada y específica de todo el servicio, a elaborar un plan de actuación con medidas concretas, a garantizar la cobertura ágil de bajas y vacantes priorizando los centros más tensionados, y a revisar las ratios de personal. También pide rendir cuentas a la Junta de Personal y remitir un informe de seguimiento en seis meses. «La salud laboral de la plantilla y la calidad de la atención a la ciudadanía son inseparables. Si el gobierno de Catalá deja caer los servicios sociales, quien lo paga son los barrios que más lo necesitan», concluye la regidora. Cabe recordar que la última evaluación psicosocial se remonta al año 2020.