- Compromís reclama al Ayuntamiento de València y a la Generalitat un plan de contingencia y garantías ante un calendario «ajustado al límite» que hace depender la apertura del centro de que las obras acaben el último día de agosto
La concejala de Compromís Eva Coscollà ha reclamado certezas sobre la apertura del nuevo CEIP 106 de Malilla después de que la Junta de Gobierno Local haya aprobado una nueva ampliación del plazo de ejecución de las obras. El calendario fija ahora la finalización de los trabajos el 31 de agosto de 2026, justo el día anterior a la incorporación del profesorado a los centros educativos.

No es la primera advertencia de la formación valencianista. En la Comisión del mes pasado, Coscollà ya avisó de que resultaba precipitado aprobar el cese de la actividad del CEIP Fernando de los Ríos a partir del 31 de agosto mientras las obras del nuevo centro todavía estaban en marcha. La prórroga aprobada esta semana, sostiene, confirma aquellos temores.
«Esperamos sinceramente equivocarnos, pero esta nueva ampliación no hace más que reforzar las dudas que planteamos. No discutimos que puedan existir circunstancias sobrevenidas que justifiquen una prórroga. Lo que resulta preocupante es que el nuevo plazo de finalización coincida exactamente con el día anterior a la incorporación del profesorado a los centros educativos», señala la concejala.
El problema, advierte, es que un centro educativo no abre las puertas al día siguiente de acabar la obra. «Después hay que recepcionarla, comprobar las instalaciones, completar el montaje del equipamiento, verificar los suministros, hacer las limpiezas finales y permitir que el equipo directivo y el profesorado preparen el inicio del curso con normalidad», enumera.
Por eso, Compromís exige al Ayuntamiento de València y a la Generalitat que aclaren si está previsto recepcionar la obra también el mismo 31 de agosto, cuándo se harán las comprobaciones y la legalización de las instalaciones, y si el mobiliario, la cocina y el resto de equipamientos estarán completamente montados antes de empezar el curso. La concejala quiere saber, además, cuándo podrá acceder el equipo directivo al centro para preparar la apertura y si hay un plan de contingencia previsto por si las obras o el equipamiento no llegan a tiempo.
«Las familias, el profesorado y el alumnado merecen certezas, no un calendario ajustado al límite. No es prudente que todo dependa de que las obras acaben el último día de agosto para que al día siguiente el centro pueda funcionar con normalidad», insiste Coscollà.
La coalición valencianista reclama «máxima transparencia» sobre el estado real de los trabajos y deja una idea por encima del resto: «Cuando hablamos de educación, la improvisación no es una opción. Hacen falta planificación, previsión y garantías para que el curso empiece con absoluta normalidad.»