- La formación valencianista reclama a Catalá que aumente los recursos de retirada durante el verano y que dé respuesta a los avisos que la ciudadanía tramita correctamente a través del 010 o de la app municipal.
- Pere Fuset: «Cuando alguien deja un trasto en la calle sin avisar hay incivismo; pero cuando pasan días y días y el Ayuntamiento no lo retira, lo que hay es mala gestión”.
El concejal de Compromís per València, Pere Fuset, ha reclamado hoy a la alcaldesa María José Catalá que «deje de ignorar el colapso de la retirada de trastos y muebles viejos de las calles de València». Para la formación valencianista el problema de los elementos abandonados en las calles es «preocupante durante todo el año e insostenible durante el verano»; unos meses en que aumentan las mudanzas, los vaciados de pisos y los cambios de residencia, pero también se reducen los recursos municipales para la limpieza.
Para Fuset el resultado de lo que define como «colapso» es visible en los barrios: «es fácil encontrar muebles, colchones y electrodomésticos que pueden esperar durante días en la calle, degradando el espacio público y transmitiendo una sensación de abandono».

El concejal valencianista considera especialmente importante diferenciar entre el incivismo y la responsabilidad municipal. «Cuando alguien deja un trasto en la calle sin avisar hay claramente incivismo. Pero cuando pasan días y días y el trasto sigue ahí, incluso cuando has avisado, lo que hay es mala gestión», ha señalado.
Desde Compromís recuerdan que el Ayuntamiento ofrece un servicio específico para que la ciudadanía pueda comunicar la retirada de muebles y trastos a través del 010, de la web o de la app municipal. El propio consistorio establece que, en condiciones normales, la retirada se realiza el mismo día del aviso. El servicio municipal también actúa cuando los trabajadores de la recogida de residuos en las calles o la ciudadanía comunica la existencia de objetos abandonados.
Por eso Fuset apunta que «hay mucha gente que hace las cosas bien y avisa, deja los muebles donde le indican, pone el número del aviso y espera que el Ayuntamiento cumpla con su parte». El edil considera que «el problema es que, demasiado a menudo, el trasto sigue ahí cuando ya hace días que el Ayuntamiento sabe que tiene que retirarlo».
Catalá ha dejado de preguntar por la limpieza a los valencianos
Fuset ha recordado, además, que la preocupación por la limpieza no es una percepción inventada por la oposición, sino que aparece en los propios datos oficiales municipales.
«Catalá es consciente de que la valoración ciudadana de la limpieza ha empeorado en su gobierno, como demuestran los datos oficiales de sus barómetros. Lo que es escandaloso es que, en lugar de esforzarse por mejorar la limpieza, haya preferido dejar de publicar barómetros», ha afirmado.
En el último barómetro municipal disponible con valoración de servicios municipales, de julio de 2025, un 32,8% de la ciudadanía consideraba que la limpieza de las calles había empeorado, frente a solo un 18% que pensaba que había mejorado. Fuset recuerda que los barómetros publicados posteriormente, como el de hace unas semanas, ya no incluyen valoración de servicios municipales.
«Si el gobierno cree que València está ahora más limpia, ¿por qué tiene miedo de preguntarles a los valencianos y valencianas? Que deje de censurar los barómetros y que permita al vecindario volver a valorar la gestión», ha planteado Fuset.
El concejal de Compromís considera que el gobierno de Catalá no está actuando como es debido para mejorar el servicio y concluye: «Un sofá abandonado es un problema de incivismo. Un sofá que lleva cinco días en la calle, que ha sido comunicado al 010 y que el Ayuntamiento no retira, es un problema de falta de gestión de Catalá.»