- Compromís per València recuerda que ya advirtió en julio que era temerario hacer depender la apertura de un calendario ajustado al límite: «El CEIP 106 de Malilla es ahora mismo un espacio lleno de obreros, máquinas y estructuras aún en construcción»
El nuevo CEIP 106 de Malilla iniciará el curso escolar la próxima semana con las obras muy retrasadas. «Es ahora mismo un espacio lleno de obreros, máquinas y estructuras aún en construcción», denuncia la concejala de Compromís Eva Coscollà, después de que la Junta de Gobierno Local aprobara una nueva ampliación del plazo de ejecución, la sexta desde el inicio de los trabajos. La prórroga fija ahora la finalización el 30 de septiembre, un mes después de la fecha que el propio gobierno municipal había aprobado el 17 de julio. Las clases empiezan el día 9 y Coscollà se pregunta «cómo convivirán cientos de niñas y niños con estas obras».

Según el expediente aprobado, algunas unidades de obra previstas en el modificado del proyecto se ejecutarán durante el mes de septiembre, mientras el centro entrará en funcionamiento el próximo 9 de septiembre con una habilitación parcial y con servicios mínimos. La concejala de Compromís, Eva Coscollà, remarca que la formación valencianista ya advirtió hace poco más de un mes que era imprudente vincular la apertura del centro a unas obras que, según la prórroga aprobada entonces, debían concluir el 31 de agosto. «El tiempo nos ha acabado dando la razón: en julio advertíamos que un centro educativo no puede abrir con normalidad al día siguiente de acabar unas obras. Nos decían que todo estaría listo el 31 de agosto y ahora el propio gobierno de Catalá reconoce que habrá trabajos pendientes durante septiembre», señala.
Para el primer partido de la oposición, la nueva ampliación evidencia que familias, alumnado y profesorado han afrontado meses de incertidumbre por unos plazos que se han demostrado irreales. El contrato, adjudicado en marzo de 2023, tenía prevista inicialmente la finalización en noviembre de 2024 y acumula ya seis ampliaciones de plazo.
Compromís per València reclama transparencia total sobre qué actuaciones quedan pendientes, en qué zonas del recinto se desarrollarán los trabajos una vez iniciado el curso, y qué medidas se han previsto para garantizar la seguridad y el funcionamiento normal de la actividad docente. «Lo más importante es que el alumnado y el profesorado tengan todas las garantías desde el primer día. En educación no se puede improvisar ni trabajar siempre al límite. Las familias merecen información clara y certezas sobre en qué condiciones empezará el curso», advierte Coscollà.
Compromís recuerda que el gobierno de Catalá es especialista en abrir escuelas en obras, como ocurrió en el CEIP Carles Salvador de Benimaclet, provocando un gran trastorno para las familias. «Las prisas siempre acaban mal. La otra obra que hizo Catalá, en el Carles Salvador, las reparaciones han sido constantes después de reabrir la escuela, que tiene muchos defectos de acabados en el nuevo edificio, donde ni siquiera funciona la calefacción. Pero Catalá no aprende la lección porque para ella lo más importante es la foto de la inauguración», lamenta Eva Coscollà.