- Compromís denuncia que la reforma de 2,56 millones de euros impulsada por PP y Vox no ha cambiado nada ni para la movilidad ni para los peatones .
Todavía no han acabado las obras de la calle Colón y las imágenes ya delatan el fracaso de la anunciada reforma. A pesar de que el proyecto, presentado a bombo y platillo por la alcaldesa María José Catalá, eliminaba sobre el papel el aparcamiento de motocicletas de toda la vía para ganar espacio peatonal, las aceras estrenadas han vuelto a llenarse de motos ante la desidia municipal.
El concejal de Compromís, Giuseppe Grezzi, ha denunciado que los más de 2 millones de euros invertidos por el gobierno de PP y Vox en esta calle emblemática no se han traducido en ninguna mejora ni para la movilidad ni para los peatones. «Las imágenes del antes y el después de esta reforma son un meme en sí mismas: han gastado millones de euros para acabar exactamente igual que estábamos», ha afirmado Grezzi, quien ha reclamado al Ayuntamiento que haga cumplir aquello que ella misma prometió.

Según el proyecto municipal, las 134 plazas de moto que ocupaban Colón tenían que reubicarse en calles adyacentes para liberar ese espacio en beneficio de los aparcabicis, la estación de Valenbisi y, sobre todo, del paso de los peatones. Cinco meses después del inicio de las obras, el resultado es bien distinto: las motos continúan aparcadas donde no les corresponde y el Ayuntamiento mira hacia otro lado.
Para Grezzi, este caso ejemplifica el estilo de gobierno de Catalá: grandes anuncios y poca gestión. «No se trata de asfaltar y pintar de nuevo, sino de cambiar de verdad el modelo de ciudad. Si este es el resultado de la obra estrella de Catalá, ¿cómo serán el resto de obras?. Solo hay que pasear por Colón para ver que la ejecución material de la obra es nefasta: pavimentos irregulares, escalones, tapas enmohecidas, paradas de EMT inaccesible y todo a precio de oro. Una clara foto fija de un modelo de gestión de desidia, sin cuidado ni ganas, que desprecia la ciudad y solo entiende las inversiones como acciones publicitarias electorales que poco tienen que ver con la mejora de la vida de la ciudadanía de València.
Desde Compromís exigen al gobierno municipal que actúe con contundencia para hacer respetar la ordenación del espacio público acordada en el propio proyecto y que no deje en papel mojado una inversión millonaria pagada por todas las valencianas y valencianos.