Compromís per València se ha reunido hoy con el subdelegado del Gobierno, José Rodríguez Jurado, para abordar la seguridad del 9 d’Octubre. La formación valencianista ha puesto sobre la mesa dos preocupaciones: la amenaza de los grupos neonazis y de extrema derecha que cada año se concentran en la procesión cívica y la protección de las personas que acampan en la Plaça de l’Ajuntament para reclamar una vivienda digna. La coalición valencianista reclama a la delegada de Gobierno, Pilar Bernabé, que las dos citas puedan celebrarse con garantías y defiende el diálogo para hacerlas compatibles.

Compromís per València ha exigido a la Delegación del Gobierno que garantice la seguridad de las personas que se manifiestan pacíficamente en la plaza. «Hemos pedido que se pongan todos los medios disponibles para que las personas que están aquí estén seguras», asegura la portavoz de Compromís, Papi Robles. Para la concejala valencianista, el campamento tiene un significado que va más allá de la protesta: «Este 9 d’Octubre hay una nueva conquista, sin espadas ni ejército, pero con resistencia pacífica y reivindicaciones: la reconquista de València a los fondos especulativos y a los fondos buitre.»

«Lamentablemente el 9 d’Octubre es excusa de grupos neonazis para acudir a la procesión con intención de insultar y agredir», explica la portavoz de Compromís, Papi Robles. En este sentido, explica que la comitiva de la formación valencianista es la más grande de todas las que participan, y que es «el objetivo de los fascistas». «Vienen a insultarnos y a agredirnos, y muy especialmente a nuestra comitiva», lamenta la concejala valencianista.

La formación valencianista señala una contradicción en el discurso de la alcaldesa, María José Catalá, que insiste en hablar de garantizar la normalidad de la jornada. «Parece que le resulta normal tener hordas de neonazis con la cabeza rapada escupiendo y amenazando a los participantes de la procesión, pero le parece intolerable que cientos de personas se manifiesten respetuosamente en una plaza por una vivienda digna», considera Papi Robles.

Exigen que Catalá atienda a los acampados

Para el primer partido de la oposición, lo que se espera de una institución municipal es que se acerque a hablar con los manifestantes si tiene la más mínima intención de llegar a un acuerdo. Compromís per València recuerda que en el Corpus los organizadores de la fiesta dialogaron con las personas acampadas y encontraron una solución respetuosa. «Catalá no muestra ningún interés en hablar con ellos. Ya sabemos que no confía en el diálogo con el vecindario, pero parece que es ella quien más interés tiene en que no se llegue a ningún acuerdo», sostiene Papi Robles.

La coalición valencianista emplaza al gobierno de PP y Vox a ocuparse de lo que realmente importa. «Si a Catalá le preocupa el normal transcurso del 9 d’Octubre, que se preocupe por los nazis que amenazan la convivencia y la integridad física de quienes participamos. Eso, y hacer políticas reales y transformadoras de vivienda para resolver el problema, es lo que debería preocuparle», reclama Papi Robles.