- El plan propuesto deberá contar con objetivos medibles, un calendario de ejecución, una dotación presupuestaria específica y mecanismos de evaluación periódica.
- Puchades: “la defensa de los establecimientos históricos no puede limitarse a reconocer el valor simbólico. Hace falta una política que combine la protección patrimonial con el apoyo económico y el asesoramiento técnico”.
València, 19 d’octubre de 2026
El concejal de Compromís, Ferran Puchades, ha propuesto un Plan Integral de Reconocimiento, Protección y Apoyo a los Comercios Históricos de València para garantizar la continuidad de los establecimientos tradicionales que forman parte del patrimonio cultural, social y económico de la ciudad.
El plan propuesto deberá contar con objetivos medibles, un calendario de ejecución, una dotación presupuestaria específica y mecanismos de evaluación periódica. También deberá coordinar los instrumentos municipales existentes en materia de comercio, hacienda, urbanismo y patrimonio cultural para garantizar una actuación coherente y efectiva. La iniciativa, planteada al Ayuntamiento de València, establece un plazo máximo de seis meses para ponerla en marcha con la participación del sector comercial, las asociaciones vecinales, las entidades profesionales y las personas expertas en patrimonio.
“Proteger el comercio histórico es proteger la identidad de València” ha defendido el concejal de Compromís. “No podemos llenarnos la boca hablando de nuestro patrimonio mientras dejamos que desaparezcan las tiendas, los talleres artesanos y los establecimientos que han dado personalidad a nuestros barrios durante generaciones.”
En la moción, presentada ante la Comisión de Patrimonio y Recursos Humanos y Técnicos, Compromís alerta de que el comercio histórico afronta amenazas crecientes, como el encarecimiento de los alquileres, la presión inmobiliaria, el aumento de los costes de funcionamiento, las dificultades para el relevo generacional y las exigencias de modernización y digitalización. A estas circunstancias se añade la transformación de los hábitos de consumo y la expansión de modelos comerciales estandarizados que pueden favorecer la homogeneización de los centros urbanos.
Para Puchades, “no se trata de ir contra ningún modelo de negocio, sino de evitar que los comercios arraigados en València desaparezcan porque no disponen de las herramientas necesarias para competir y seguir abiertos. La diversidad comercial es también diversidad cultural, y el Ayuntamiento tiene la responsabilidad de contribuir a preservarla.”
En este sentido, el concejal valencianista considera que la defensa de los establecimientos históricos no puede limitarse a reconocer su valor simbólico o a elaborar un catálogo. Hace falta una política municipal que combine la protección patrimonial con el apoyo económico, el asesoramiento técnico y las medidas necesarias para que estos negocios puedan adaptarse a los nuevos retos sin perder su singularidad.
Una atención especial para Ciutat Vella
La iniciativa pone el foco especialmente en Ciutat Vella, donde la concentración de patrimonio histórico, la presión turística, los cambios en los usos de los locales comerciales y las dificultades para mantener una población residente estable hacen especialmente necesario proteger el tejido comercial tradicional.
“Preservar Ciutat Vella no puede consistir únicamente en rehabilitar fachadas y conservar monumentos. Si desaparecen los comercios de proximidad, los oficios tradicionales y las actividades cotidianas que dan vida a las calles, también estamos perdiendo una parte esencial de nuestro patrimonio”, ha advertido el concejal de Compromís.
Para Puchades “cada comercio histórico que cierra es una parte de la historia de València que se hace más difícil de recuperar. Todavía estamos a tiempo de actuar, pero necesitamos voluntad política, presupuesto y medidas concretas. Preservar nuestro comercio tradicional es invertir en la identidad, la vida cotidiana y el futuro de la ciudad.”