• La coalición valencianista reclama un «cambio de rumbo inmediato» y exige a la Generalitat y al Gobierno central inversiones para Metrovalencia y Rodalies.

València, 27 de octubre de 2026. 

Compromís per València presentará al Pleno del viernes 30 de octubre una moción para mejorar el transporte urbano y metropolitano. La formación valencianista alerta de que el servicio se encuentra en una situación crítica y reclama inversión, planificación y buena gestión para revertirla.

«El transporte público no es un problema, es la solución. Pero necesita un cambio de rumbo inmediato», defiende Giuseppe Grezzi, concejal de Compromís per València, que recuerda que el deterioro «no es solo una percepción ciudadana, es real. Los datos oficiales y los especialistas lo confirman».

Una EMT que da peor servicio a más personas

Compromís señala la gestión de la EMT, que depende directamente del gobierno de la alcaldesa Catalá, y alerta de un deterioro progresivo del servicio. Los datos recogidos en la moción reflejan una situación preocupante:

  • Autobuses llenos desde las primeras paradas y alrededor de 300 expediciones canceladas cada mes.
  • Una velocidad comercial de 11,41 km/h, la más baja desde 2023.
  • Un aumento del 34,11 % de las quejas de los usuarios en agosto de 2026 respecto al mismo mes de 2025, y del 12,28 % en el conjunto del año.
  • Una caída de la valoración ciudadana, que ha pasado de 7,2 puntos durante el gobierno de Compromís a 6,6 con el gobierno de PP y Vox. “La respuesta ha sido eliminar la pregunta sobre la EMT del Barómetro Municipal”, critica la coalición.

Para Compromís, los datos evidencian una desproporción entre el aumento de la demanda y los recursos destinados al servicio. La EMT cerró 2025 con un récord de viajeros, pero con la misma flota que en 2024. Mientras que el número de usuarios ha crecido en torno a un 24 %, la inversión solo lo ha hecho un 6 %. “La gente utiliza cada vez más el autobús, pero el gobierno municipal le ofrece un servicio peor”, señala Grezzi.

La moción también pone como ejemplo lo que pasó este verano, cuando las estaciones de Metrovalencia entre Aiora, Albors y el Marítim estuvieron cerradas durante 47 días laborables —56 si se cuentan también los sábados— sin que la EMT reforzara la oferta de autobuses para compensar las dificultades de movilidad. Mientras tanto, la empresa publicitaba un servicio especial para cruceristas. “Para el vecindario, la recomendación fue buscarse la vida”, lamenta Grezzi.

Metrovalencia y Rodalies: «Tampoco dan la talla»

La moción extiende las críticas a la Generalitat, responsable de Metrovalencia, por las limitaciones horarias, la saturación del servicio, las averías recurrentes —como el reciente descarrilamiento en un tramo de la línea 4—, los ascensores y las escaleras mecánicas fuera de servicio y las expediciones canceladas.

Compromís denuncia la falta de respuesta del Consell ante estos problemas y reclama más recursos para ampliar las plantillas y la flota, mejorar las infraestructuras y extender la red de Metrovalencia.

En cuanto a Rodalies, la coalición valencianista recuerda que el servicio arrastra problemas desde hace más de dos décadas, con averías y cancelaciones recurrentes ante la falta de inversiones suficientes de los sucesivos gobiernos centrales. “Somos los únicos que hemos denunciado esta situación durante todo este tiempo, independientemente del color político del Gobierno”, asegura Giuseppe Grezzi.

Más problemas en el transporte público, más tráfico en la ciudad

El deterioro del transporte público hace que la gente acabe usando el vehículo privado y agrava la congestión viaria: según el índice de TomTom, València es, por segundo año consecutivo, la ciudad española con más atascos y más horas perdidas por los conductores, por delante de Barcelona y Madrid, y los datos de la red de sensores del Centro de Gestión del Tráfico confirman que la circulación ha aumentado durante el actual mandato. Para Giuseppe Grezzi, la respuesta pasa por recuperar una política de movilidad que priorice el transporte público, mejore la eficiencia y reduzca la dependencia del coche, y por eso Compromís propondrá al Pleno seis medidas: una aportación extraordinaria de 20 millones de euros a la EMT para contratar de urgencia conductores, conductoras y personal de mecánica y mejorar las frecuencias de todas las líneas; más carriles bus segregados para recuperar velocidad y regularidad; un plan de reducción del tráfico motorizado en un plazo de tres meses; la recuperación de los recorridos de la EMT por el centro que han empeorado la calidad del servicio; y la exigencia a la Generalitat y al Gobierno central de las inversiones pendientes en Metrovalencia y Rodalies, así como de los proyectos de ampliación de las dos redes.