• La portavoz de Compromís per València lamenta que la respuesta de Catalá a las 6.000 firmas presentadas para limitar el alquiler sea un PAI “que expulsa a los valencianos”
  • “Hablan de vivienda para jóvenes en Benimaclet y no hay rastro en la documentación. Es una fachada de vivienda social que no es real”

València, viernes 23 de octubre de 2026

Compromís per València afronta hoy el Pleno monográfico de vivienda con un mensaje nítido: dos modelos de ciudad completamente enfrentados. La formación valencianista ha convocado este Pleno después de reunir más de 6.000 firmas de ciudadanos y ciudadanas que piden directamente a María José Catalá que limite el precio del alquiler. La alcaldesa, denuncia Papi Robles, ha contestado aprobando el PAI de Benimaclet, “especulativo y que expulsa al vecindario con precios que nunca podrán pagar”.

Para Papi Robles, ante una alcaldesa “que mira hacia otro lado y favorece la especulación”, Compromís apuesta “por los derechos de las personas, por limitar el precio del alquiler, por recuperar el tanteo y retracto y por hacer que la vivienda sea un derecho y no un bien de especulación”. Unas propuestas, añade, que van acompañadas del tejido vecinal, que está en la calle reivindicando su derecho y haciendo acampadas “de manera organizada y civilizada”. “València tiene que ser una ciudad habitable, no un parque temático donde los especuladores sacan provecho cada día”, afirma.

Sobre el PAI, Papi Robles desmonta el argumento del gobierno de que habrá 300 viviendas sociales para jóvenes. “Saben perfectamente que no están contempladas en este plan, que no las pondrán en marcha y que solo manipulan la información para tener una fachada de vivienda social que no es real. Si miráis la documentación, no hay rastro de esas viviendas”. De hecho, solo aparecen las 403 viviendas de protección pública que obliga la ley, ha añadido, “pero en ningún caso son las 700 que vende la alcaldesa.”

También pone en duda a quién van destinadas las casas. “El precio no bajará en ningún caso de los 400.000 euros. Cualquier persona que trabaje en València no podrá pagar eso. No hacen vivienda para las personas que quieren vivir aquí, sino para que venga aún más la especulación de la que ya está llegando”.

Un barrio que hace veinte años que reclama una transición amable

La portavoz recuerda que el planeamiento de Benimaclet viene de la época de Rita Barberá y fue “una primera puñalada” para el barrio, que siempre ha pedido que fuera una transición amable entre la ciudad y la huerta y un lugar con identidad propia. Hoy, el vecindario se manifiesta en la puerta del Ayuntamiento contra un PAI que Catalá, según Papi Robles, quiere aprobar “por la puerta de atrás para dar paso libre a Metrovacesa y sin contemplar unas demandas vecinales que hace más de veinte años que están en marcha”.

“El modelo de Catalá es la especulación. El nuestro es salvaguardar la vivienda y dejar claro que los derechos de las personas tienen que estar por encima de un mercado inmobiliario que nos está arrasando”, ha asegurado.