- La coalición valencianista reprocha a Catalá que las bicicletas y las estaciones del servicio público sirvan de escaparate a dos empresas privadas, mientras los usuarios lo pagan
València, 4 de novembre de 2026
Compromís per València denuncia que Valenbisi, un servicio público que pagan los usuarios, se ha convertido en un escaparate publicitario de Lidl. Las bicicletas y los tótems de las estaciones lucen la imagen de la cadena de supermercados, mientras que ni el Ayuntamiento ni los usuarios reciben ningún beneficio a cambio.
Para la coalición valencianista, es una muestra más de cómo el gobierno de María José Catalá y Vox están vendiendo València a coste 0. “Han provocado que los y las usuarias paguen a Valenbisi por ser agentes publicitarios. Es indecente que empresas privadas estén haciendo negocio con un servicio público que pagan los usuarios”, denuncia Giuseppe Grezzi.
Desde Compromís cuestionan que una empresa privada pueda utilizar bicicletas y estaciones como soporte publicitario sin que el Ayuntamiento reciba ninguna contraprestación. Por eso, la formación reclama que el gobierno explique en qué condiciones se permite esta publicidad y qué gana la ciudad.
Un bono que perjudica a los residentes
El bono diario se ha convertido en una nueva vía de negocio para la empresa que gestiona Valenbisi, que ha incrementado sus ingresos en casi cinco millones de euros con esta modalidad, pensada sobre todo para las personas que visitan la ciudad. Pero este aumento de las ganancias no se ha traducido en una mejora del servicio. Al contrario, la disponibilidad de bicicletas se ha deteriorado considerablemente y los residentes, que utilizan Valenbisi para sus desplazamientos cotidianos, cada vez tienen más dificultades para encontrar una.
A esta situación se suma el encarecimiento del abono mensual, el más utilizado por las personas que viven en València. Mientras tanto, la empresa sigue sin cumplir el compromiso de ampliar la flota con 500 bicicletas más. Seis meses después del anuncio, y a pesar de haber incrementado sus ingresos en casi cinco millones de euros, el modificado del contrato todavía no está cerrado y no hay ninguna fecha prevista para la incorporación de las nuevas bicicletas. La empresa gana más dinero, pero el vecindario recibe un servicio cada vez peor.
El primer partido de la oposición acusa a Catalá de priorizar los intereses empresariales y las necesidades del turismo ocasional por encima de las personas que viven y trabajan en la ciudad. «Valenbisi tiene que estar al servicio de la ciudadanía, no ser un escaparate comercial ni un negocio para dos empresas privadas. El Ayuntamiento tiene que explicar qué recibe a cambio y garantizar que el servicio responda a las necesidades de los usuarios», concluye.