- La concejala Lluïsa Notario reclama un servicio estable de atención y acompañamiento a víctimas de discriminación y alerta de que los juegos pueden quedarse en “una operación de marketing sin legado real”
Compromís presentará al gobierno de María José Catalá la creación de una Oficina Permanente contra el Odio en el Deporte integrada en la Fundación Deportiva Municipal, coincidiendo con el Día Internacional contra la LGTBIfobia en el Deporte y a pocos meses de la celebración de los Gay Games en València.
La iniciativa llega tras la brutal agresión sufrida por un árbitro gay que había pedido matrimonio públicamente a su novio, un caso que ha vuelto a evidenciar que el odio y la violencia siguen presentes en el ámbito deportivo. La concejala de la formación valencianista, Lluïsa Notario, ha afirmado que “todavía hoy muchas personas LGTBIQ+ continúan ocultándose en el deporte porque tienen miedo. La LGTBIfobia no se combate con discursos vacíos, se combate con leyes y con servicios”.

La propuesta plantea un servicio estable, no vinculado únicamente a los Gay Games, que atienda, asesore y acompañe a cualquier persona que sufra discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género, origen, discapacidad, gordofobia o cualquier otra circunstancia. Además, la información recogida por esta oficina se incorporaría de manera sistemática a las memorias del ONDIS municipal para convertir los incidentes de odio en datos públicos y en políticas efectivas.
Notario ha advertido de que sin medidas concretas los Gay Games corren el riesgo de convertirse en una simple operación de imagen. “Vaticinamos que estos juegos pueden acabar siendo una pantomima, un pinkwashing para la alcaldesa. Si no hay políticas públicas antes, durante y después, solo dejarán un book de fotos”, ha denunciado.
La concejala del primer partido de la oposición ha recordado que el actual gobierno municipal no ha impulsado ninguna acción nueva contra la LGTBIfobia en el deporte en casi tres años de mandato y ha señalado decisiones como la desaparición del Armari de la Memòria o la eliminación de servicios municipales específicos. “No se puede hablar de deporte inclusivo mientras se recortan derechos y se invisibiliza la diversidad”, ha remarcado.
Compromís defiende que los Gay Games deben dejar un legado real para la ciudad y no limitarse a una proyección exterior. “O aprovechamos esta oportunidad para blindar derechos y crear estructuras permanentes contra el odio, o lo que quedará será absolutamente nada”, considera Notario.