• La portavoz Papi Robles acusa al gobierno de Catalá de planificar “desde los despachos y para los promotores” y exige procesos reales de participación antes de continuar con los PAI en marcha
  • Compromís también exigirá que la alcaldesa “deje de ser cómplice de Mazón” y ponga fin a los privilegios que disfruta

Compromís per València lleva al Pleno una moción para paralizar los principales desarrollos urbanísticos en marcha en la ciudad hasta que se realicen procesos reales de participación con el vecindario. La iniciativa, que defenderá la portavoz Papi Robles, denuncia que el gobierno de María José Catalá está impulsando un modelo “vertical, opaco y pensado para maximizar beneficios privados” en barrios como Benimaclet, Campanar, Tres Forques, El Grau, el Cabanyal-Canyamelar o Ciutat Vella. De hecho, diversas entidades vecinales que representan a estos barrios han confirmado su intervención en la moción para que Catalá “se tome en serio” la participación ciudadana.

La propuesta llega tras la concentración de diversas entidades vecinales ante el Ayuntamiento para protestar por la manera en que se están diseñando sus barrios sin escucharles. “El urbanismo no puede seguir siendo una decisión que se toma en un despacho y se comunica al barrio cuando ya está todo decidido. El derecho a la ciudad implica que el vecindario participe desde el primer momento en el diseño de su entorno”, ha afirmado Papi Robles.

La coalición valencianista señala casos concretos: el PAI de Benimaclet, que según denuncian las entidades no respeta un modelo amable de transición huerta-ciudad; el Plan Especial de Campanar, con cambios introducidos sin consenso; la situación de los solares abandonados y el futuro de Vara de Quart en Tres Forques; la reforma de Pérez Galdós y Giorgeta sin un compromiso claro de supresión del túnel; o el Corredor Verde García Lorca, donde el gobierno municipal ha anunciado que decidirá la planta viaria sin el proceso participativo prometido.

“Cuando un gobierno utiliza la excusa técnica para imponer decisiones políticas, lo que está haciendo es vaciar de contenido la participación ciudadana. El urbanismo debe responder a las necesidades sociales, climáticas y de cohesión, no a las prisas ni a los intereses de los promotores”, ha lamentado Papi Robles.

No al rascacielos de La Marina

La moción también exige paralizar la cesión de una parcela en la fachada marítima para la construcción de un rascacielos y abrir un proceso de escucha con el vecindario, así como garantizar que cualquier gran actuación, como la ampliación norte del Puerto, cuente con información pública y debate real sobre sus impactos. “Catalá está acumulando conflictos vecinales porque ha elegido un modelo de urbanismo de arriba abajo. Nosotros defendemos lo contrario: primero el barrio, después el plan. Si no hay participación previa y vinculante, lo que hay es imposición”, ha concluido Robles.

Catalá debe dejar de ser cómplice de Mazón

Por otro lado, Compromís presenta otra moción que plantea que el Ayuntamiento de València exija la dimisión inmediata de Carlos Mazón como diputado de Les Corts y apoye la modificación de la ley que regula el estatuto de los expresidentes para eliminar los privilegios asociados al cargo. Desde la formación valencianista consideran “inaceptable” que, tras la gestión de la dana y sus consecuencias, Mazón continúe aforado y mantenga derechos y recursos públicos vinculados a la oficina de expresidente, “todo con la complicidad de la alcaldesa Catalá, que vota a favor de toda esta ignominia”, lamenta la portavoz valencianista.

Robles defiende que la sociedad valenciana “no puede entender que quien ha sido señalado por una gestión negligente continúe disfrutando de aforamiento, sueldo público y oficina con recursos sufragados por toda la ciudadanía”. La portavoz subraya que la ley vigente, aprobada hace más de veinte años, necesita una revisión profunda para adaptarse a la actualidad y garantizar que los recursos públicos se destinen al interés general y no a privilegios personales.