• Compromís denuncia que el gobierno elimina las preguntas incómodas y alerta de que casi la mitad de la ciudad no tiene suficientes instalaciones deportivas

El barómetro municipal de opinión ciudadana hecho público por el Ayuntamiento de València deja una doble lectura clara: una ciudadanía implicada en su bienestar y un gobierno, el de Catalá, que evita someterse a la evaluación pública. Compromís per València denuncia que el ejecutivo de PP y Vox lleva casi un año sin preguntar a los valencianos cómo valoran su gestión, eliminando del cuestionario una de las partes más básicas de cualquier encuesta pública.

“Catalá tiene miedo a la prueba del algodón de la opinión ciudadana. Por eso lleva casi un año ocultando las preguntas sobre la valoración de la gestión municipal. Pero ni así puede esconder el fracaso: su propio barómetro dice que casi la mitad de València no tiene suficientes instalaciones deportivas”, asegura la portavoz de Compromís per València, Papi Robles.

Más allá de esta ocultación, desde el segundo partido de la ciudad destacan que el propio estudio dibuja una realidad clara: los valencianos quieren vivir mejor, pero el Ayuntamiento no está a la altura. “Los valencianos hacen los deberes. Tienen hábitos saludables, hacen deporte y se preocupan por su salud. Pero el gobierno no acompaña con servicios públicos suficientes ni accesibles”, ha remarcado Robles.

La coalición valencianista señala especialmente tres ámbitos clave que el barómetro deja en evidencia: el acceso al deporte, el coste de la vida y la salud. En este sentido, denuncian que tres de cada cuatro valencianos no han utilizado nunca un servicio deportivo municipal. “La oferta pública deportiva debe ser de calidad, pero sobre todo debe ser accesible. Si la gente no usa los servicios municipales, es que algo no funciona: o no llegan, o no se los pueden permitir, o simplemente no existen en su barrio”, ha señalado Robles.

También alertan del impacto del coste de la vida en el bienestar. “Cuando la gente dice que no puede comer tan bien como le gustaría porque los alimentos saludables son caros, no estamos ante un problema de hábitos, sino de desigualdad. Eso también es responsabilidad del Ayuntamiento”, ha apuntado la portavoz valencianista.

Para Compromís, el mensaje de fondo es que hay una ciudadanía preparada para cuidarse y una administración que no acompaña. “Lo que pide la gente es sencillo: servicios públicos de calidad, accesibles y una ciudad que facilite vivir mejor. Y eso, ahora mismo, no está pasando”, ha recordado Robles.