• Compromís recuerda la censura a las bandas en valenciano y denunciará la situación de nuevo en el Síndic de Greuges.

El concejal de Compromís per València Pere Fuset, ha denunciado hoy que el gobierno de María José Catalá vuelve a negar la información sobre las entradas vendidas a los Conciertos de Viveros después de la fuerte caída de asistencia de las últimas ediciones. Ante esta “opacidad contraria a la ley”, Compromís anuncia que volverá a denunciarlo ante el Síndic de Greuges para exigir transparencia.

Según las últimas cifras oficiales, el ciclo ha perdido ya más de un 30% de su público en solo dos años, pasando de unos 55.000 asistentes a poco más de 38.000 en 2025. Para la formación valencianista esta es la razón por la cual PP y VOX ocultan de nuevo la venta de entradas registrada. “Mientras el ciclo se hunde, algunas de las bandas censuradas por PP y VOX agotan miles de entradas en pocos minutos”.

La respuesta oficial de la concejalía, en manos de Vox, justifica esta opacidad asegurando que “no dispone de los datos” por “confidencialidad comercial”. El concejal de Compromís, Pere Fuset, ha calificado esta respuesta de “burda mentira” y ha advertido que “el gobierno de Catalá no puede negar información de un ciclo que aprueba y contrata directamente”.

En este sentido, Fuset ha recordado que toda la programación de Conciertos de Viveros es aprobada por el gobierno de PP y Vox en Junta de Gobierno Local, y que el ayuntamiento firma contratos artísticos valorados en centenares de miles de euros por cada concierto. “Hablamos de contratos públicos, que suman millones de euros por las entradas vendidas. Es absurdo decir que el Ayuntamiento no tiene información de un ciclo que él mismo programa y finanza”, ha señalado.

Además, desde la formación valencianista recuerdan que ya denunciaron que el gobierno de Catalá estaba incumpliendo las obligaciones legales para ocultar todos los contratos artísticos de la Concejalía de Fiestas que antes de esta denuncia ya sumaban millones de euros.

Compromís vincula la pérdida de público de Viveros con el cambio de modelo impulsado por el gobierno de PP y VOX, que ha supuesto “la censura total a la música en valenciano, la marginación del talento valenciano y la exclusión de estilos musicales por puro sectarismo político”. Para la formación “Catalá ha hundido la imagen de unos conciertos con décadas de historia mientras vende una supuesta Music City donde la música se apaga”.

Para Fuset “PP y VOX han desmantelado un modelo de éxito basado en la diversidad, la pluralidad y la convivencia entre bandas locales e internacionales por un sectarismo radical”.