• La portavoz Papi Robles reclama que las familias afectadas sean reubicadas en viviendas similares dentro de los nuevos desarrollos previstos y reclama un mayor porcentaje de vivienda pública protegida

Compromís per València ha mostrado su apoyo al vecindario afectado por el desarrollo urbanístico de Sant Miquel dels Reis y exige al Ayuntamiento de María José Catalá garantías “reales y por escrito” para que cualquier realojo derivado del PEPRI se produzca en viviendas dignas, de características similares y preferentemente dentro de los nuevos desarrollos residenciales previstos en el mismo ámbito.

La portavoz de Compromís, Papi Robles, ha advertido que no se puede repetir el modelo de siempre del PP, “donde los barrios populares acaban expulsados para que unos pocos hagan negocio con el suelo”. “Hablamos de familias que llevan toda la vida viviendo allí y que no pueden convertirse en víctimas de una operación urbanística pensada para maximizar rentabilidades privadas, una situación que también hemos visto en el PAI previsto en Na Jordana. El realojo no puede ser un problema individual del vecindario, es una obligación política y social del Ayuntamiento”, ha denunciado.

La coalición valencianista considera especialmente importante que el gobierno municipal concrete ya los criterios y las garantías del futuro realojo, así como las características de las nuevas viviendas ofrecidas. “Exigimos que las personas afectadas sean reubicadas en viviendas equivalentes, con las mismas condiciones de dignidad y arraigo al barrio. No aceptaremos que el PP utilice el urbanismo para expulsar vecindario mientras abre la puerta a nuevas promociones pensadas para rentas mucho más altas”, afirma Robles.

València necesita más VPP

Compromís reclama también un incremento sustancial de la vivienda de protección pública prevista en el PEPRI tras analizar la documentación económica del proyecto y las alegaciones presentadas. Para la formación valencianista, el margen de beneficio urbanístico de la operación es “muy elevado” y permitiría aumentar considerablemente el parque de vivienda asequible sin comprometer la viabilidad de la actuación.

“Es muy revelador que el propio expediente repita constantemente que hay que mantener edificabilidad y densidad para garantizar la viabilidad económica. Esto confirma que hay un margen enorme de negocio privado y, precisamente por eso, el Ayuntamiento debería exigir mucha más vivienda pública y asequible. Si hay beneficios millonarios para los promotores, también debe haber retorno social para la ciudad”, defiende la portavoz de Compromís.

La coalición valencianista alerta de que el modelo impulsado por el gobierno de Catalá “responde exactamente al viejo urbanismo especulativo del PP”: grandes operaciones inmobiliarias, elevadas rentabilidades privadas y vivienda pública insuficiente. “El problema es que mientras el PP sigue hablando de regeneración urbana, la realidad es que el mercado expulsa cada vez a más familias de los barrios de València. Y este proyecto corre el riesgo de acentuar todavía más esa dinámica si no se corrige”, lamenta Robles.