- Ni la disuasión que debería provocar la existencia de obras como Pérez Galdós compensa el ‘efecto llamada’ al tráfico del gobierno ultraconservador, cuya gestión pone en rojo prácticamente todos los datos de tráfico registrados en mayo de 2026 respecto a los del último mes de gestión de Compromís y sigue empeorando sus propios registros.
- Giuseppe Grezzi: “Es difícil encontrar a estas alturas de siglo XXI a un gobierno que haya tomado una decisión tan equivocada en materia de gestión de tráfico y se reafirme en ella. Y Catalá va a ser estudiada y recordada por ello”.
Ni la importancia de la efeméride, ni la oportunidad de estar realizando unas obras de gran envergadura como las del eje Giorgeta-Pérez Galdós. Nada ha servido al gobierno de PP y Vox que preside María José Catalá para conseguir revertir el incremento y el deterioro del tráfico continuado desde el acceso al poder y la gestión del mismo por el bipartito ultra, que el pasado mes de mayo —precisamente tres años después de hacer de su promesa de una mejora del tráfico su caballo de batalla electoral— volvió a empeorar sus registros en la ciudad de València.

Así lo acreditan un mes más los datos recogidos por las espiras instaladas por toda la ciudad por el Servicio de Movilidad y publicadas hoy, y que, comparadas con las que se registraban en la ciudad hace tres años, durante el último mes de gestión del área por Compromís, reflejan el importante deterioro del tráfico de manera prácticamente generalizada en València.
Los aumentos porcentuales entre mayo de 2023 y mayo de 2026 hablan por si solos. Más 6’7% de media en la ronda interior; +16,7% en la grandes vías y marginales. Bajando al detalle, los vecinos de Tres Creus sufren un 18,1% más de tráfico; los de Blasco Ibañez, +18,4; los de Ferran El Católic (entre Àngel Guimerà i Passeig Petxina) +19,02; los de Conde Trenor, +16,4%; en la Plaça Tetuàn, 37,7% o en Xàtiva (entre Russafa i Alacant), +33,7%. Lo de Colón, con su 159,5% de aumento entre Porta de la Mar a Sorní, y su 44,5% entre Sorní y Russafa, “forma parte ya de la leyenda” apunta Giuseppe Grezzi.
“Es difícil encontrar a estas alturas de siglo XXI a un gobierno que haya tomado una decisión tan equivocada en materia de gestión de tráfico y se reafirme en ella. Seguramente, si no se hace ya, en breve la gestión de Catalá se estudie en las universidades como ejemplo de lo que nunca hay que hacer”, añade el que fuera responsable del área de Movilidad Sostenible, apoyándose además en los datos del efecto contagio de la reversión de Colón, que refleja por ejemplo el aúmento de un 40% del tráfico en el Pont del Real.
No se mejoran ni a sí mismos
Sin embargo, para Grezzi lo grave no es ya el consabido empeoramiento del tráfico en València respecto a la situación previa a mayo de 2023 por parte de PP y Vox, a pesar de sus promesas electorales, sino el hecho de que la comparativa respecto a su propia gestión señala que, lejos mostrar algún signo de mejora, el elegido para esa tarea por la alcaldesa Catalá, el concejal Carbonell, sigue empeorando sus propios registros.
El análisis de los aforos muestra que, respecto a mayo de 2025, el incremento más grande se concentra precisamente en el entorno central de València. La Ronda Interior registra un aumento del 5,5%, con subidas especialmente significativas en Xàtiva (+24,1%), Colón (+12,5%), Colón en sentido Russafa (+12,1%) o Tetuán (+8,6%). Pero también las Grandes Vías, marginales y otras calles experimentan un incremento del 5,3%, con aumentos destacados a Fernando el Católico (+11,4%), Filipines (+11,2%), Pont de Aragó (+12,1%) o Pont del Real (+9,8%). Además, las rondas urbanas aumentan un 2,6%, con incrementos relevantes en Tres Creus (+13,4%), el Bulevar Sur (+7,6%) o el Pont de Drassanes (+8%).
“Los datos oficiales que publican los técnicos municipales certifican la grave situación que sufre la gente en la calle: València está cada día más paralizada en un embotellamiento permanente creado por el gobierno de la señora Catalá en su empeño de deshacer las medidas que impulsamos desde la concejalía de Movilidad. Pero no es solo una cuestión de sectarismo: es una aplicación ideológica de medidas sin base técnica, superadas en todas las ciudades europeas, y que aquí se siguen aplicando a pesar de todas las evidencias. Es una gran irresponsabilidad continuar en esta senda que no beneficia a nadie”, lamenta Grezzi. Sin embargo, añade, “aunque costará mucho deshacer todo este follón, en mayo de 2027 volveremos a poner orden como ya hicimos en los 8 años de gobierno”, concluye el concejal valencianista.