- Compromís per València propone ampliar horarios hasta las 21h, instalar piscinas desmontables y parques acuáticos provisionales en los barrios sin cobertura y reabrir la piscina de la Marina
Hace exactamente un año, en el pleno de julio de 2025, Compromís per València puso sobre la mesa una propuesta concreta para adaptar la ciudad a la realidad climática: piscinas, arbolado, sombras y refugios climáticos en los barrios. El PP la rechazó y aprobó su propia alternativa: «continuar redactando un plan de mejora climática». Un año después, ese plan no existe, no se ha presentado y no tiene calendario. No hay toldos, no hay árboles nuevos, no hay piscinas nuevas. Y las ocho instalaciones municipales de baño cierran, en la mayoría de los casos, a las 19 horas, cuando en agosto en València el termómetro sigue marcando 35 grados o más. De hecho, seis de las ocho todavía no han abierto; El Palmar y Castellar lo harán a finales de junio.
Así lo ha denunciado hoy Compromís per València en rueda de prensa, donde además ha presentado un conjunto de medidas concretas que, en muchos casos, no requieren ni una obra ni una inversión extraordinaria. «Solo hace falta voluntad política», ha explicado la portavoz Papi Robles, acompañada por la concejala Eva Coscollà.

La coalición valencianista ha analizado el cuadro de horarios completo de las ocho piscinas municipales para el verano de 2026, y el diagnóstico es contundente: el sistema no se ha adaptado a la nueva realidad climática. «Ninguna instalación llega a las 20 horas abierta. Las piscinas cierran cuando el calor empieza a ceder y justo cuando muchas familias terminan su jornada laboral», ha señalado Papi Robles.
Hay casos especialmente graves. La piscina de Natzaret no abre en las horas centrales de máximo riesgo térmico —de 14:00 a 16:00 horas— y cierra definitivamente a las 19:00. El Palmar no abrirá hasta el 29 de junio, con horarios partidos. «La situación hoy, en pleno mes de junio, es que seis de las ocho piscinas municipales siguen cerradas», ha lamentado la portavoz del primer partido de la oposición.
Para Papi Robles, los horarios actuales «están pensados para la comodidad de la gestión, no para el servicio público»: no se adaptan a quienes trabajan ni a las familias con niños. La Aemet confirma que las olas de calor se han triplicado en frecuencia en las últimas cuatro décadas, y la propia OMS identifica las piscinas como infraestructuras esenciales de salud pública durante los episodios de calor extremo. En el periodo estival de 2025, el sistema de Monitoreo de Mortalidad del Ministerio de Sanidad contabilizó en la Comunitat Valenciana unas 434 muertes atribuibles a las altas temperaturas. Ante esto, el gobierno de Catalá «continúa y avanza en la redacción de un plan». «Tres años y ningún resultado visible», ha lamentado la concejala Eva Coscollà.
Cinco medidas para este verano
Compromís per València ha presentado cinco propuestas concretas, algunas que podrían entrar en vigor en pocas semanas sin ninguna inversión extraordinaria, ha señalado la concejala Eva Coscollà.
La primera es la gratuidad de las piscinas ante las emergencias climáticas: cuando la Aemet declare alerta por ola de calor, las piscinas amplían automáticamente el horario y la entrada es gratuita.
La segunda es ampliar los horarios de las piscinas hasta las 21 horas durante julio y agosto, y adelantar la apertura matinal a las 10 horas. «El Parc de l’Oest ya hace aperturas nocturnas los viernes, así que si es posible un día, es posible cada día y en todas las instalaciones», sostiene la concejala.
La tercera es reabrir la piscina de la Marina. El gobierno de Joan Ribó la puso en marcha en 2019 para dar servicio a uno de los barrios con menos recursos de la ciudad. «Es la medida más rápida, más barata y más urgente», considera Coscollà.
La cuarta es comprometerse con un calendario real para las piscinas permanentes de Orriols y En Corts, dos barrios identificados desde 2023 como prioritarios por su falta de cobertura. El coste estimado es de entre 500.000 y un millón de euros por instalación. El PP lleva dos años sin mover un papel. También que se abra el Complex de l’Hípica y no se siga abriendo la piscina con un contrato menor año tras año.
Por último, Compromís propone instalar de forma urgente para este verano piscinas públicas desmontables en solares municipales de los cuatro barrios con más necesidad: Orriols, En Corts, Sant Isidre y l’Olivereta. No es una idea experimental: Lyon, Bruselas y París lo hacen desde hace años. Y hay un ejemplo muy cercano. El Ayuntamiento de Aldaia acaba de licitar dos piscinas portátiles homologadas por menos de 50.000 euros como respuesta a los daños de la dana: una piscina rectangular de 30 metros por 6, una infantil circular, sistemas de depuración independientes y 550 metros cuadrados de césped artificial, montada en 15 días. «Si Aldaia puede hacerlo como medida de emergencia, València puede hacerlo como política pública planificada», señala Coscollà. Para las cuatro ubicaciones propuestas, en solares de propiedad municipal, la inversión total sería de entre 150.000 y 200.000 euros para todo el verano: «menos de lo que este gobierno gasta en un mes de publicidad institucional», recuerda Compromís.