• La formación valencianista reclama al Ministerio para la Transición Ecológica que caduque la concesión del antiguo hotel —cerrado hace más de una década y en dominio público marítimo-terrestre— y aplique el mismo criterio que en El Algarrobico: demolición y recuperación del cordón dunar del Parc Natural de l’Albufera.
  • Papi Robles: «El Gobierno ya ha descartado una nueva concesión; ahora toca dar el paso lógico, tirar el edificio y devolver la Devesa a la naturaleza, y hacerlo esta legislatura».

Compromís por València insta al Gobierno de Pedro Sánchez a no dejar pasar la legislatura sin resolver el futuro del Sidi Saler y a poner en marcha el derribo del antiguo hotel y la renaturalización del entorno en el que se levanta, en pleno Parc Natural de l’Albufera. La coalición valencianista sostiene que, con la actividad hotelera caducada y esa decisión avalada por los tribunales, ya no hay ninguna razón para mantener en pie un edificio abandonado desde hace más de una década sobre el cordón dunar de la Devesa.

El inmueble, en la avinguda de la Gola del Pujol, ocupa terrenos de dominio público marítimo-terrestre desde el deslinde de 2007, de modo que la propiedad es del Estado y sus actuales titulares —las mercantiles Divarian y Coral Homes— solo disponen de una concesión ligada al uso hotelero. El Ayuntamiento declaró caducada la licencia de actividad durante el gobierno de Compromís, una resolución respaldada ya por dos sentencias que hoy están recurridas ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJCV). Sobre esa base, el segundo partido de la ciudad reclama al Ministerio para la Transición Ecológica dos pasos concretos y encadenados: que declare la caducidad de la concesión hotelera y que inicie el proceso de derribo del edificio. Es una instancia que la coalición trasladará al Gobierno en coordinación con sus diputados en el Congreso.

Papi Robles, portavoz de la coalición valencianista, considera «insostenible» mantener un esqueleto de hormigón en uno de los espacios más protegidos de la ciudad y reclama «recuperar el cordón dunar» sobre el que se asienta el edificio. «Llevamos demasiados años con una ruina en mitad de un parque natural mientras se buscan atajos para reabrir un negocio que la ley no ampara», advierte.

El precedente del Algarrobico

Compromís reclama para el Sidi Saler el mismo desenlace que el propio Gobierno ha puesto ya en marcha en el hotel de El Algarrobico, en el Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, donde el Ejecutivo anunció la expropiación de los terrenos y la demolición del complejo. «No se entiende que el Gobierno actúe con contundencia en Almería y mire hacia otro lado en l’Albufera», señala Robles, para quien el «algarrobico valenciano» —así lo bautizaron hace años las entidades ecologistas— merece «exactamente la misma respuesta».

Ni hotel ni nueva concesión

El Ministerio ya ha descartado otorgar una nueva concesión y ha avanzado que se atendrá a las sentencias, un criterio que choca de frente con el del gobierno municipal de PP y Vox, que sigue defendiendo reabrir el recinto como «hotel sostenible» pese a que la rehabilitación exigiría una inversión millonaria y superaría la mitad del valor del edificio. Para la formación valencianista, insistir en un uso hotelero en plena Devesa es «perder el tiempo y dar falsas esperanzas»: «Cada mes que pasa buscando una fórmula imposible es un mes más de abandono y de deterioro en un enclave que debería estar protegido, no okupado ni en ruinas».

Con el camino administrativo despejado tras la negativa del Ministerio a una nueva concesión, Robles pide al Gobierno que fije ya un calendario para el derribo y la renaturalización y lo cumpla antes de que termine la legislatura. «La Devesa no puede esperar otra legislatura más; València merece recuperar ese trozo de costa y devolverlo a lo que nunca debió dejar de ser».

Finalmente, Robles ha aprovechado para subrayar la importancia que tendría esta acción en el momento político. «En este momento de la legislatura, y con el horizonte de las elecciones a la vista y con el desencanto de los votantes progresistas hacia el PSOE, Pedro Sánchez debería demostrar con hechos que su partido merece integrarse en el futuro gobierno progresista, defendiendo y llevando a cabo políticas y acciones alternativas a las que defiende el PP. Algo que, cabe recordar, en la defensa de los espacios naturales valencianos —en referencia a los efectos negativos de la ampliación del Puerto de València impulsada por PP y PSOE— todavía no ha hecho».