• Compromís denuncia que, un año más, el gobierno de Catalá mantiene cerradas 23 de las 32 bibliotecas municipales durante el mes de agosto, incluidas 4 vendidas como refugios climáticos, mientras el resto solo funciona las mañanas de lunes a viernes.
  • Gloria Tello: «Ni una emergencia climática como la que vivimos, ni el hecho de acabar de estrenar su presunto plan director, han empujado a Catalá a ofrecer en su último verano como alcaldesa un servicio de bibliotecas que maquille el deterioro durante su mandato».

Ni como refugio cultural ni como refugio físico. València está afrontando el mes de agosto con la mayoría de sus bibliotecas municipales cerradas y sus usuarios condenados a un verano bajo mínimos a pesar de ser uno de los más calurosos desde que se tienen datos oficiales. Así lo denuncia Compromís per València, que simplemente atendiendo al calendario oficial de horarios para 2026 publicado por el propio gobierno municipal, ha certificado que solo 9 de las 32 bibliotecas de la red están abriendo en agosto, mientras las 23 restantes permanecerán cerradas todo el mes. Y de las que sobreviven al cierre estival lo harán, además, únicamente en horario de mañana de lunes a viernes, de 8.45 a 14.45 horas. Ni una sola abrirá un sábado entre el 22 de junio y el 4 de septiembre.

Así lo advierte es Gloria Tello, coportavoz del grupo municipal de la formación valencianista, que subraya la paradoja de que entre las bibliotecas que bajarán la persiana en pleno agosto figuran cuatro de las que el gobierno de María José Catalá ha presentado este verano como refugios climáticos: Carola Reig, en Benimaclet; Constantí Llombart, en el Grau; Roís de Corella, en Malilla, y Lluís Fullana, en Tres Forques. Todas aparecen en el listado oficial de la Xarxa de Refugis Climàtics municipal con la indicación «agosto cerrado», y el resto de bibliotecas incluidas en esta red solo ofrecen desde finales de junio horario de mañana entre semana, con los fines de semana cerrados.

«Es la definición perfecta de la política de cartón piedra de este gobierno: refugios climáticos que cierran precisamente cuando más aprieta el calor», considera Tello, que califica de «tomadura de pelo» anunciar una red de protección ante las olas de calor «sostenida sobre equipamientos que están cerrados más de la mitad del día, los fines de semana enteros o directamente meses completos, justo en el período del año para el que se supone que existen».

Tres veranos de deterioro documentado

La denuncia no es nueva, sino la constatación de un deterioro que el primer partido de la oposición lleva documentando desde el inicio del mandato. Ya en septiembre de 2024 Tello reclamó un plan de refuerzo ante un horario de verano que había dejado dos tercios de la red sin apertura al público, sin ninguna biblioteca abierta los sábados ni por la tarde, y con un horario reducido que el gobierno de PP y Vox prolongó hasta el 30 de septiembre. Y el pasado enero, la concejala reveló que durante 2025 se registraron más de 150 cierres parciales o totales en bibliotecas municipales por causas como la falta de personal, una cifra reconocida por el propio gobierno de Catalá en respuesta oficial a una pregunta suya, a la que se sumaban cierres «hasta nuevo aviso» y sin ninguna explicación de centros como los de Aiora y la Petxina.

«La secuencia es clara: cada verano el servicio se encoge, cada curso acumulamos cierres inesperados, y la respuesta del gobierno de Catalá es siempre la misma: propaganda», resume Tello.

Un plan director recién estrenado que no se nota

El agravante de este verano, añade la coportavoz, es que llega con el flamante Plan Director de Bibliotecas Municipales bajo el brazo. La Junta de Gobierno Local aprobó el pasado mayo este documento estratégico, que promete para el horizonte 2026-2030 nuevos centros, remodelación de instalaciones, transformación digital y actualización de fondos, y cuyo diagnóstico admite carencias estructurales y desigualdades territoriales en la red. «Han tardado tres años en aprobar un plan que Compromís llevamos reclamando desde el principio del mandato, y su estreno consiste en repetir exactamente el mismo esquema de cierres masivos de agosto de los veranos anteriores. Si esta es la profunda transformación que anunciaban, que nos digan en qué biblioteca se puede consultar», ironiza Tello.

Para la coalición valencianista, además, el problema trasciende el episodio de calor. «Las bibliotecas son mucho más que un espacio climatizado: son la puerta de acceso a la cultura más próxima, democrática y gratuita que tiene la ciudadanía, el corazón y también el cerebro de nuestros barrios», defiende Tello, que recuerda que, para estudiantes, personas mayores, familias sin recursos para climatizar sus viviendas o vecinos de barrios sin otro equipamiento cultural, la biblioteca del barrio «es sencillamente insustituible, en agosto y en cualquier mes del año».

Por todo ello, el segundo partido de la ciudad exige al gobierno del PP y Vox un refuerzo inmediato del servicio este verano, con la reapertura de las bibliotecas catalogadas como refugios climáticos durante todo el episodio de calor y la ampliación de los horarios de tarde y de fin de semana. «Catalá afronta su último verano como alcaldesa y su legado en bibliotecas cabe en una frase: ni refugios para el cuerpo, ni refugios para la mente. Todavía está a tiempo de dejar, al menos, las puertas abiertas», remata Tello.