- El vecindario denuncia con vídeos que las obras afectan a varios inmuebles de la calle Carles Cortina y su entorno
De nuevo el mismo barrio, de nuevo el mismo conglomerado empresarial implicado y de nuevo la explotación salvaje de apartamentos turísticos como protagonistas. Compromís per València ha exigido hoy al gobierno de Catalá que envíe de manera inmediata a los bomberos a inspeccionar el estado estructural de los diversos edificios de la calle Carles Cortina y su entorno, en Benicalap, después de que el vecindario haya remitido al grupo municipal nuevas imágenes que muestran cómo las obras para implantar apartamentos turísticos y aparthotel están agujereando forjados y tocando pilares de carga.

«¿Qué está pasando en Benicalap?», se pregunta indignado Ferran Puchades, concejal de Compromís per València. «Ni un día sin que el vecindario nos alerte de nuevas actuaciones que podrían poner en peligro su seguridad y la de los edificios afectados. Es evidente que el descontrol del gobierno de Catalá es total y el miedo está en el cuerpo de todo el vecindario, que hoy ha visto cómo una máquina perforaba uno de los pilares de un bajo entre las calles Carles Cortina y Manuel Melià i Fuster (Don Pío). Obras que lleva a cabo la empresa Skydive90 SL, que es la matriz de Business Decision and Advice SL. En los registros del Ayuntamiento figura una solicitud de cambio de uso del bajo a terciario de uso hotelero. Según el vecindario, antes eran apartamentos turísticos ilegales.»
Ante esta situación, Ferran Puchades ha reclamado una actuación «urgente y sin excusas» del gobierno de María José Catalá: «No podemos esperar a que ocurra una desgracia para que el Ayuntamiento se tome en serio la seguridad de un vecindario que lleva semanas avisando de que aquí se está tocando la estructura de los edificios», ha afirmado Puchades, que ha recordado que los vecinos y vecinas ya alertaron hace semanas de la apertura ilegal de ventanas hacia zonas comunes y de la entrada de operarios sin el permiso de las comunidades de propietarios.
En los baños de las viviendas de Encarna Albarracín, 6, los vecinos reportan la expulsión de agua embozada a través de sus retretes a raíz de las obras de los apartamentos turísticos. En las viviendas de Carles Cortina, 5, los vecinos advierten de boquetes en los garajes sin acordonar previamente la zona, así como de afectación a los sistemas de prevención de incendios del garaje durante las obras, al haber inutilizado durante meses los sistemas de detección de incendios al perforarlos, una afectación que posteriormente tuvieron que reparar. También advierten, en Carles Cortina, de la alteración de elementos estructurales al margen del proyecto presentado, forjados y ampliaciones, extremos que quedaron recogidos en un informe tras la personación de la Policía Local, a la que llamaron alertados por los propios vecinos.
«Cada denuncia que ha hecho el vecindario se ha confirmado después como cierta, y cada vez el Ayuntamiento ha llegado tarde», ha añadido Papi Robles. Para el concejal de Compromís per València, «agujerear forjados y tocar pilares es poner en riesgo directo la seguridad de las personas que viven aquí, y el Ayuntamiento tiene la obligación de comprobarlo ahora, no dentro de un mes».
Compromís per València insiste en que la inspección de los bomberos debe hacerse extensiva a todos los inmuebles de la zona afectados por obras similares, y no únicamente al que centra el expediente abierto por el Ayuntamiento, dado que el vecindario denuncia que las afectaciones estructurales se repiten en varios puntos de la misma calle. El grupo municipal reitera, además, la petición de que el gobierno municipal haga públicas todas las medidas adoptadas hasta ahora —sanciones, órdenes de paralización o actuaciones policiales— ante un caso que, según Puchades, «demuestra que en esta ciudad los fondos de inversión campan sin freno mientras Catalá mira hacia otro lado».