- La coalición valencianista traslada su solidaridad a los vecinos desalojados y a los equipos de extinción, y advierte de que la magnitud del fuego —más de 37 hectáreas calcinadas— deja preguntas que el Ayuntamiento y la Generalitat tendrán que responder
Compromís per València ha expresado hoy su consternación e indignación ante el incendio que desde ayer afecta a la Devesa del Saler, el espacio natural más valioso de la ciudad, y que a estas horas continúa sin estar extinguido. «Lo primero es la seguridad de las personas y el respeto y agradecimiento por el trabajo de los equipos de extinción, que siguen trabajando sobre el terreno. Toda nuestra solidaridad con los vecinos y vecinas del Saler y de las zonas afectadas que han tenido que abandonar sus casas», ha declarado Papi Robles, portavoz de Compromís per València.
Con más de 37 hectáreas provisionalmente calcinadas, el incendio es ya el más devastador que ha sufrido la Devesa en cuarenta años, superando todos los episodios registrados desde el gran fuego de 1986. «Estamos ante una catástrofe ecológica sin precedentes recientes en un espacio natural que es patrimonio de toda la ciudadanía de València», ha subrayado Robles. «Ya es hora de que este gobierno se tome en serio la crisis climática, no son conscientes de la gravedad del momento que vivimos y necesitamos todas las herramientas para combatir esta emergencia», ha considerado.

La coalición valencianista recuerda que la Devesa llevaba años con el marcador encendido: desde 2023 se han producido hasta 17 conatos e incendios en una serie que ya fue objeto de investigación judicial por presunta intencionalidad. Un historial que, a criterio de Compromís, debería haber comportado un refuerzo claro y sostenido de la vigilancia preventiva y de los medios de extinción en la zona. «La magnitud de lo que ha pasado deja muchas preguntas abiertas que no pueden ni deben quedar sin respuesta», advierte la portavoz de la formación valencianista. «Mientras el fuego no esté completamente apagado, el lugar de todos es acompañar a las personas afectadas y dejar trabajar a los profesionales. Pero cuando se apague, alguien tendrá que dar la cara y explicar cómo ha podido pasar esto», reitera Robles.
Papi Robles ha alertado de que un incendio «que en las primeras horas se encontraba controlado acabó escapándose de control por un cambio de viento que, según las previsiones meteorológicas disponibles, ya estaba anunciado». «Queremos saber si se hizo una correcta valoración, si la Generalitat y el Ayuntamiento dotaron de suficientes medios, por qué fue necesaria la UME desde el primer momento. Tenemos muchas preguntas y muchas dudas sobre la gestión», ha añadido.
Compromís per València ha anunciado que planteará formalmente al Ayuntamiento y a la Generalitat las cuestiones que considera imprescindibles para clarificar la actuación de ayer: qué protocolo de emergencia se activó y en qué momento; si la dotación desplegada inicialmente disponía de medios especializados en extinción forestal adecuados a un espacio natural como la Devesa del Saler; y qué medidas concretas se habían adoptado —o no— para prevenir un episodio de estas características a la vista de la serie de incendios de los últimos dos años.
Además, Papi Robles lamenta que l’Albufera y la Devesa están atravesando su peor momento en la historia reciente y que Catalá, para gestionarlo, ha elegido a los concejales más negacionistas, asumiendo como propia su gestión y poniendo por encima los intereses políticos sobre los de la ciudadanía.