- Compromís denuncia la falta de sensibilidad y de capacidad de trabajo del gobierno de PP y Vox que, tras bloquear la reurbanización para reforzar el espacio peatonal en las calles Xàtiva i Guillem de Castro impulsada por el gobierno de Ribó, ha desaprovechado el fin de las obras de canalización en Xàtiva para regularizar las aceras.
- Grezzi: “Lo que se hace en estas situaciones es lo que diferencia a un gobierno serio como el que tenía València hasta 2023 de uno como el de ahora en el que se está para figurar sin tener en mente a los ciudadanos a los que se debe el puesto”.
Durante más de dos meses —más todos los meses de planificación previa— ha estado abierto por obras de canalización este verano el espacio peatonal ampliado en la calle Xàtiva entre las calles Bailén y San Vicente (ganado al tráfico con la instalación del Anillo Ciclista). Pero al parecer, todo ese tiempo no ha sido suficiente para que algún concejal del gobierno municipal de València, ya al frente de las áreas de Espacio Público, Urbanismo o Ciclo Integral del Agua, advirtiera que en la reconstrucción de ese espacio, lo que era asfalto señalizado tácticamente correspondía a una acera.
Así se desprende del resultado de la reconstrucción del espacio tras el fin de la obra, que de zanja ha vuelto a ser asfalto en lugar de la acera esperada. Y así denuncia Compromís la actuación municipal, que difiere de la solución aplicada en las obras realizadas en la calle Alacant —realizadas por la Generalitat y planificadas por el gobierno del Botánic—, que si incluyeron la ampliación de ese mismo espacio como acera entre la calle Russafa y la calle Alacant.

“Lo lógico en cualquier cabeza habría sido concluir la obra restaurando el espacio deshecho con una acera, no regresando a la situación táctica previa, pero con el PP y Vox a cargo de la situación uno puede esperar lo peor. Y es lo que han hecho, gastar dinero para dejarlo como estaba”, lamenta Giuseppe Grezzi.
Sin ir más lejos el concejal de Compromís, al frente de la concejalía de Movilidad Sostenible, utilizó múltiples intervenciones para mejorar el espacio público, con o sin presupuesto. Con el Anillo Ciclista se reurbanizaron plazas donde se pudo y se amplió espacio peatonal tácticamente donde no llegaba el presupuesto, cada nuevo carril bici incluyó nuevos pasos peatonales aprovechando la obra, de obras de canalización surgieron novedades como la peatonalización táctica del Pont de Sant Josep o el carril bici del paseo de la Ciutadella… “Estas oportunidades y lo que se hace en ellas es lo que diferencia a un gobierno serio y que está encima de lo que se hace en la ciudad como el que tenía València hasta 2023, de uno como el de ahora en el que se está para figurar sin tener en mente a los ciudadanos a los que se debe el puesto”, lamenta.
En todo caso, la reurbanización de esas aceras no es a todo lo que aspira Compromís para la calle Xàtiva y Guillem de Castro. “Nosotros trabajamos durante dos legislaturas para reducir el tráfico en la ronda interior y poder avanzar hacia una gran ampliación de las zonas peatonales en la ronda interior y es lo que volveremos a hacer cuando regresemos al gobierno en mayo del próximo año gracias a los votos de la ciudadanía”, aclara Grezzi.
Pero eso no quita, añade, “para lamentar que cada obra de Catalá y su equipo se cuente como un nuevo empastre y una nueva certificación de que no están para nada preocupados por mejorar mínimamente el bienestar de los vecinos de la ciudad”. Algo que, concluye, “esta obra restablecida como aparcamiento ilegal de motos, para peligro de peatones y ciclistas, vuelve a certificar”.
La actuación habría supuesto la mejora del espacio peatonal en 175 metros lineales de acera en un tramo de la calle Xàtiva ampliamente transitado por peatones y ciclistas en el que, como resultado de la gestión de la circulación por parte del gobierno de PP y Vox, el tráfico motorizado se ha incrementado un 13’3% entre mayo de 2023 y el mismo mes de 2026 según los datos registrados municipales (se ha pasado de una media de 21.481 vehículos a 24.336).