• La portavoz de Compromís, Papi Robles, alerta de que esto «no solo es un debate de movilidad, es un debate de salud pública».
  • El concejal Giuseppe Grezzi considera especialmente grave que la EMT circule cada vez más despacio y que el uso de la bici haya empeorado.

Compromís per València ha presentado hoy, en plena Semana Europea de la Movilidad, un balance con datos públicos y oficiales sobre el uso del coche, la bicicleta y el transporte público en la ciudad. Los tres escenarios, medidos cada uno con su propia fuente, confirman el cambio de modelo de movilidad «perpetrado por el gobierno de Catalá»: el coche gana terreno, sobre todo en el centro; la bici pierde el impulso que llevaba y registra la caída más fuerte, dejando al margen la pandemia; y la EMT empeora el servicio, circulando cada vez más despacio a pesar del récord de viajeros. La formación valencianista recuerda que el momento de inflexión de este cambio de paradigma coincide con la llegada de PP y Vox al gobierno.

«Los tres escenarios dicen exactamente lo mismo: quién gana y quién pierde con este gobierno», sostiene Papi Robles, que ha abierto la rueda de prensa recordando que la movilidad también es una cuestión de salud. «Cada punto de tráfico que sube y cada viaje que se hace en coche en lugar de en bus o en bici, lo pagamos todos en salud», lamenta la portavoz de Compromís, que alerta de que más coches significa más contaminación y peor calidad del aire, sobre todo en los barrios del centro, donde más crece el tráfico.

El concejal Giuseppe Grezzi ha repasado los datos de los tres escenarios. En el tráfico privado, el segundo partido de la ciudad ha comparado 81 puntos de aforo permanente entre enero y agosto de 2026 con el mismo período de 2023, el último del gobierno de Compromís. El resultado es un aumento medio del 5,0% en toda la ciudad desde que gobiernan PP y Vox, que sube hasta el 21,2% en la Ronda Interior y Ciutat Vella. Xàtiva crece un 32,2%, la plaza de Tetuán un 36,7% y el puente del Real un 48,1%.

Si se compara el primer y el segundo semestre de 2023, el punto de inflexión es claro: el tráfico aumenta en el conjunto de la ciudad. «El ejemplo que mejor lo explica es Colón», asegura Grezzi. Con Compromís, el tramo entre la plaza de la Porta de la Mar y Sorní estaba restringido a bus y taxi; el gobierno de PP y Vox lo abrió al tráfico privado y la media diaria de vehículos se ha incrementado un 146,6%, «con lo que implica de caos y contaminación». El tramo vecino, Sorní-Russafa, que siempre ha estado abierto al coche, también sube un 43,0%.

El uso de la bici desciende en todo 2026

En la bicicleta, con 90 puntos de aforo ciclista y una serie que arranca en 2017, el uso registra en 2026 la caída más fuerte de la serie histórica, dejando al margen la pandemia: un 6,0% menos que en el mismo período de 2025, con descensos cada mes. La bajada es del 19,7% en los accesos al centro y del 13,9% en la ronda interior, el carril con más intensidad de la ciudad. La red ciclista creció un 95% entre 2017 y 2022, durante los ocho años de gobierno de Compromís, y este gobierno la ha heredado hecha y en máximos históricos. Grezzi recuerda que el +5,1% de enero-agosto de 2026 sobre 2023 es «la herencia», no un mérito de PP y Vox, porque el pico fue 2025, con un 13,6% más que en 2023. «La infraestructura que dejó Compromís todavía aguantaba la inercia. Esa inercia ya se ha agotado, y no hay ninguna política activa que la sustituya», sostiene el concejal.

Una EMT más lenta

El tercer escenario es el del transporte público, elaborado a partir de los informes mensuales de gestión de la EMT. La velocidad comercial de la flota no remonta desde octubre de 2023, coincidiendo con el cambio de gobierno: la tendencia es descendente, se ha mantenido durante todo 2025 y tampoco se ha revertido en el primer semestre de 2026. Las quejas de los usuarios crecieron un 15,9% en junio de 2026 respecto a junio de 2025 y un 7,1% en el acumulado del año, mientras la EMT cerraba 2025 con récord de viajeros y la misma flota que en 2024. Es decir, la gente utiliza más el bus y el gobierno de Catalá le ofrece peor servicio. Grezzi también critica el metro, competencia de la Generalitat, con un servicio saturado y horarios muy limitados, y califica de «totalmente vergonzoso» el cierre, por segundo año consecutivo, de la línea del Marítim durante todo el verano.

Un problema de gestión, no de infraestructura

«No es casualidad, es consecuencia de unas decisiones concretas y una forma equivocada de gestionar la movilidad de la ciudad», considera Papi Robles, que atribuye los resultados a una mirada «sesgada» que «no piensa en la mayoría ni en una transformación hacia la eficiencia y la reducción de la contaminación». La portavoz de la coalición valencianista lo resume así: «El problema no es la infraestructura, que ha crecido. El problema es que no hay política activa de movilidad centrada en reducir la contaminación y mejorar la vida de las personas.» Y donde el gobierno sí ha decidido actuar, como en Colón, «el efecto se ve enseguida, y es para peor.» Tanto si se mira el tráfico privado, los carriles bici como el transporte público, todos dibujan «un problema de concepción y gestión» y apuntan al mismo momento de inflexión: la llegada de PP y Vox al gobierno de la ciudad.

El primer partido de la oposición exige al gobierno de Catalá un plan de choque de movilidad sostenible para 2026-2027, con calendario, presupuesto y objetivos medibles de reducción del tráfico en el centro histórico, así como revertir las normativas que han abierto el centro al tráfico privado. Reclama también un informe público sobre las causas de la caída de la bici en los Accesos al Centro y en la Ronda Interior, y un plan real de mejora de la velocidad comercial de la EMT, con ampliación de carriles bus segregados. Plantea, además, recuperar la zona verde de aparcamientos para residentes y construir aparcamientos en altura, una medida del programa de 2023 que, según Papi Robles, ya tendría algunos aparcamientos en funcionamiento. Finalmente, quiere que el gobierno reclame a la ATMV las inversiones en el transporte de la ciudad, como el metro, y despliegue un plan real de movilidad metropolitana, con desplazamientos a los polígonos industriales. Igualmente, al gobierno central la inversión en Cercanías que se merece València després de años del dramático deterioro del servicio.

«Que passe», el acto de movilidad de Compromís esta tarde

Por último, Papi Robles ha explicado que desde Compromís «nos tomamos la movilidad muy en serio y le damos la relevancia que se merece en València, como hemos demostrado en el gobierno y en la oposición, pero también en el conjunto del País». «Por eso, esta tarde tenemos una cita muy importante: presentamos las ideas y el horizonte que dibuja Compromís de cara a 2027. Os esperamos a todas a partir de las 18.30 h en la Plaça del Pilar».