- Compromís señala que PP y Vox vuelven a generar este agujero en las arcas públicas tras perder ya 2’2 millones por esta misma política de “compadreo total con los infractores” en 2024.
- Grezzi: “La factura de la tolerancia por parte de PP y Vox a las infracciones de una minoría, hace la vida imposible a la mayoría y nos cuesta a todos más de cuatro millones de euros en dos años.”
El pasado 2025 el servicio municipal de grúa retiró 23.376 vehículos, por los cuales ingresó 2.421.426,76. Una cifra muy alejada de los 4,5 millones de euros que el Ayuntamiento se comprometió a pagar anualmente a la empresa concesionaria del servicio en base en el contrato renovado por el gobierno de PP y Vox en 2025, después de que finalizara y ya se prorrogara por el concejal Carbonell en 2024 tras sus dos años de vigencia.

Y esto, como señala desde Compromís el concejal Giuseppe Grezzi, supondrá que, al igual que el pasado año (cuando los valencianos pagaron 2’2 millones a la grúa por no utilizarla cuando era necesario), las arcas públicas deberán asumir la diferencia de más de dos millones de euros entre lo recaudado y lo comprometido por licitación a la empresa concesionaria. Un agujero que sería importante pero más llevadero si el servicio de grúa fuera prescindible en la ciudad, pero que, como advierte Grezzi, “resulta muy grave cuando los vecinos no paran de reclamar a la policía que intervenga para evitar la invasión de las aceras y espacios peatonales por coches y motos y la policía ni multa ni envía a la grúa”.
“La alcaldesa Catalá sigue indultando a los infractores de vehículos motorizados, provocando más caos circulatorio y más peligro para la seguridad de las personas en zonas peatonales, en aceras, en pasos de peatones y doble fila. A diario se incrementan las quejas de la gente de todos los barrios que sufre las consecuencias de la dejadez de funciones del concejal Carbonell, que sigue siendo avalado por el silencio cómplice de Catalá”, lamenta Grezzi.
Según los datos aportados por la propia concejalía de Tráfico, la media mensual de la grúa en 2025 fue de 1.948 al mes, lo que equivale a unas 65 intervenciones al día en toda una ciudad en la que, tan solo en algunas calles o plazas se pueden ver a diario decenas de vehículos estacionados ilegalmente con total impunidad pese al malestar y las quejas vecinales. “El caos viario promovido con tanto de entusiasmo por el regidor Carbonell y la alcaldesa Catalá tiene una grave deriva económica: la inoperancia de la grúa municipal, culpa directa del responsable de policía, tiene un coste de más de 2 millones de euros que salen del bolsillo de valencianos y valencianas. La factura de la impunidad de las infracciones de una minoría que hace la vida imposible a la mayoría”, concluye Grezzi.