• Compromís lleva a comisión una moción para revertir los cambios de PP y Vox en el acceso a la calle Colón que han generado un incremento del tráfico de casi el 160% en solo tres años e insta al concejal Carbonell a presentar un plan integral para retomar el impulso de una movilidad urbana sostenible.
  • ⁠Giuseppe Grezzi: «Si insisten en arrinconar la movilidad sostenible, Carbonell debería proponer que la concejalía vuelva a llamarse de Tráfico, como en la época de Rita Barberá».

Compromís por València llevará mañana martes a la comisión de Patrimonio, Recursos Humanos, Técnicos y Seguridad Ciudadana una moción que reclama a la alcaldesa María José Catalá aprovechar las obras que ya se ejecutan en la calle Colón para revertir el cambio de modelo de acceso que impuso su gobierno y que ha disparado el tráfico en esa vía hasta un 159,5% en solo tres años. La formación valencianista exige además que el concejal Carbonell presente un plan integral para retomar el impulso a la movilidad sostenible que la ciudad había consolidado hasta 2023.

El caso de Colón concentra, para el concejal Giuseppe Grezzi —ponente de la moción—, todos los errores de la gestión del tráfico del bipartito. Desde que PP y Vox abrieron de nuevo la vía al tráfico motorizado privado deshaciendo la regulación anterior, el tramo entre Porta de la Mar y Sorní acumula un 159,5% más de circulación, y el que va de Sorní a Russafa, un 44,5%. «Es el ejemplo perfecto de cómo una decisión ideológica sin ningún aval técnico puede arruinar en tres años lo que había costado una década construir», denuncia el extitular de Movilidad Sostenible durante las dos legislaturas anteriores. Por eso, la moción pide que las obras que el gobierno municipal ya está ejecutando en la calle sirvan para cerrar de nuevo ese acceso al tráfico privado en lugar de mantener el pernicioso modelo actual.

El conjunto de la ciudad, también al alza

Pero el problema no se limita a Colón. Los datos del Servicio de Movilidad municipal certifican que prácticamente todos los indicadores de circulación registrados en mayo de 2026 empeoran respecto a los de mayo de 2023, el último mes en que la coalición valencianista gestionó la concejalía: la ronda interior acumula un 6,7% más de tráfico de media y las grandes vías y marginales, un 16,7%. Tres Creus sufre un 18,1% más de circulación; Blasco Ibáñez, un 18,4%; Fernando el Católico, un 19%; Conde Trenor, un 16,4%; la plaza de Tetuán, un 37,7%, y Xàtiva, entre Russafa y Alicante, un 33,7%. Y el primer partido de la oposición no se queda solo en la comparativa con su propio mandato: el análisis de los aforos muestra que, en el último año, el incremento se concentra precisamente en el entorno central de la capital del Turia, con la ronda interior creciendo un 5,5% y subidas en Xàtiva del 24,1% y en la propia Colón del 12,5%.

El aire que se respira

Las consecuencias van más allá de los atascos. Las valencianas y los valencianos ya pierden más horas al volante que en Madrid o Barcelona, la EMT ha perdido velocidad comercial, frecuencia y regularidad, y los sensores municipales registran valores preocupantes de NO2 y partículas. «Está científicamente demostrado y salta a la vista: nuestras calzadas se han convertido en un atasco permanente», alerta Grezzi, que añade que la pasividad de Catalá ante un problema que «se incrementa ante sus propias narices» resulta difícil de entender.

La paradoja llega además en un momento especialmente incómodo para el gobierno municipal. Del 16 al 19 de junio se ha celebrado en la ciudad italiana de Rímini el Velo-city 2026, el congreso internacional de referencia en Europa sobre gestión del tráfico, reducción de la contaminación e impulso a la movilidad sostenible, organizado por la European Cyclists’ Federation. València fue citada allí como ejemplo por todos los planes desarrollados desde 2015, los mismos que le valieron la Capitalidad Verde Europea 2024. Tres años después de la llegada de PP y Vox al gobierno local, la ciudad acumula retrocesos en prácticamente todos los frentes que entonces la hicieron destacar en Europa.

Más allá de Colón, la moción exige que el concejal Carbonell presente, en un plazo máximo de tres meses, un plan de reducción del tráfico motorizado que incluya el cierre del túnel de la avenida Pérez Galdós, la reactivación de los proyectos de remodelación y renaturalización de rondas y avenidas paralizados desde 2023, y un Plan de Aparcamiento de Residentes que facilite la vida a los barrios.

«Catalá tiene en sus manos, con las propias obras que ya están en marcha, la oportunidad de corregir uno de los mayores errores de su gobierno sin que le cueste un euro adicional. Que no lo haga ya no sería un despiste, sería una decisión», advierte el concejal de la coalición valencianista.