- Ferran Puchades denuncia que el gobierno de Catalá ha rechazado destinar cerca de 1,3 millones de euros sin adjudicar en la convocatoria de ayudas del bono comercio y ha preferido destinar parte de esos recursos a fallas y deportes
El gobierno de PP y Vox ha rechazado la moción que ha presentado Compromís en la Comisión de Patrimonio, Recursos Humanos y Seguridad Ciudadana que proponía destinar cerca de 1,3 millones de euros de la convocatoria de ayudas al comercio que no se han adjudicado a ampliar la dotación de la próxima edición del Bono Comercio.

El concejal de Comercio, no satisfecho con no destinar esos recursos presupuestados para el comercio, ha iniciado la tramitación para aprobar una modificación de crédito y desviar 500.000€ para fallas y 200.000€ para deportes en lugar de destinarlos a ayudar a los comerciantes a afrontar los complicados retos que enfrentan cada día y que él mismo definió en la convocatoria de aquellas ayudas.
En este sentido, el concejal de Compromís Ferran Puchades ha denunciado «la actitud displicente del concejal de comercio que, en el mes de febrero, presumió de la convocatoria de las ayudas para inversiones en el comercio de las que finalmente solo ha adjudicado un 16% del dinero presupuestado (271.422,01€ de los 1.642.013,75€ presupuestados), en una evidente falta de una adecuada planificación y gestión de la convocatoria y de una falta de diálogo con los agentes sociales afectados».
Para el concejal valencianista, «resulta especialmente grave que el propio concejal de comercio haya iniciado una modificación de crédito por un importe total de 700.000€ de los cerca de 1,3 millones de euros que no ha adjudicado, para destinarlos a fallas y fiestas en lugar de destinarlos al apoyo al comercio y que además explicite que no ocasiona perjuicio al normal funcionamiento del servicio ni afecta al cumplimiento de los objetivos previstos».
Para Puchades, «poner por escrito que adjudicar solo un 16% del dinero presupuestado y destinar el resto a las fallas y al deporte en lugar de apoyar a los comerciantes es una auténtica burla a todos ellos y a la inteligencia de la ciudadanía».