- Compromís por València votará en contra de la programación del Palau de la Música que el gobierno de María José Catalá aprueba hoy, en la que la orquesta de la ciudad pierde un 20% de presupuesto mientras una sola orquesta alemana se lleva por cuatro conciertos 525.000 euros más un porcentaje de la taquilla.
- Gloria Tello: “Los números no entienden de propaganda. Y dicen algo muy claro: este gobierno ha decidido que la Orquesta de València vale menos”.
- PP y Vox reinciden en los carteles hechos con I.A.
La programación del Palau de la Música para la temporada 2026-2027 llega hoy al Consejo Rector del organismo autónomo con dos cifras que van en direcciones opuestas. La contratación externa —el expediente de la Programación General, que se tramita al margen de la orquesta municipal— crece hasta 2.285.365 euros, frente a los 1.984.370,5 de la temporada pasada. El presupuesto de los conciertos de la Orquesta de València, en un expediente aparte y con cargo a otra partida, cae de 1.222.507,35 a 975.744,40 euros: un 20% menos. Por ese desequilibrio, Compromís por València votará en contra, después de haberse limitado a la abstención en ocasiones anteriores.

“Los números no entienden de propaganda. Y los números dicen algo muy claro: este gobierno ha decidido que la Orquesta de València vale menos”, resume Gloria Tello, exconcejala de Cultura y responsable del área en la coalición valencianista. Tello subraya que no cuestiona la apertura del Palau al circuito internacional: “nadie cuestiona que València deba abrirse al mundo ni que deba contar con grandes invitados. Lo que cuestionamos es que eso se haga a costa de relegar a la formación sinfónica de esta ciudad”.
El vaivén, además, no es nuevo. Las cuentas de las últimas temporadas dibujan un movimiento de sierra —1.194.270 euros en 2023-2024, 953.515,28 en 2024-2025, 1.222.507,35 en 2025-2026 y 975.744,40 ahora— que para el primer partido de la oposición evidencia la ausencia de un proyecto artístico estable. “La Orquesta de València no es un gasto más. Es una institución cultural con más de ochenta años de historia, formada por profesionales de primer nivel y sostenida con el esfuerzo de toda la ciudadanía. Si el Ayuntamiento no apuesta por su propia orquesta, ¿quién lo hará?”, plantea Tello.
Medio millón para cuatro noches
El caso más llamativo entre las contrataciones externas es el de la Staatskapelle Dresden, que actuará cuatro veces en la Sala Iturbi en mayo de 2027 —126.000 euros por cada uno de los tres primeros conciertos y 147.000 por el cuarto, con el Orfeó Català— hasta sumar 525.000 euros. A esa cantidad fija hay que añadirle, según la propia propuesta de acuerdo, un altísimo porcentaje de la recaudación de las localidades vendidas. Solo esa orquesta se lleva ya casi una cuarta parte de todo el presupuesto de contratación externa, y su cachet fijo equivale a más de la mitad de lo que el Palau destina a su propia orquesta durante toda la temporada.
Cachés que se triplican en cuatro años
Pero hay algo, para Compromís, todavía más difícil de explicar. Determinadas agrupaciones externas están percibiendo hoy cachés que triplican los que cobraban hace apenas cuatro años. Una en particular, contratada de forma recurrente por la actual dirección del Palau, ha pasado de 35.000 euros más taquilla la pasada legislatura a 96.800 euros más taquilla bajo la gestión de PP y Vox.
“¿Cuál es el criterio? ¿Qué justifica semejante incremento? ¿Ha mejorado tres veces la calidad? ¿Ha aumentado tres veces el interés artístico? ¿O simplemente el dinero público se reparte sin una planificación coherente y sin priorizar el patrimonio cultural de esta ciudad?”, encadena Tello, que sostiene que “cuando una administración paga tres veces más por los mismos artistas en tan pocos años, la obligación política es explicarlo”, y que esa obligación “es aún mayor” cuando al mismo tiempo se reduce el peso de la orquesta propia.
Una programación aprobada a ciegas
A todo ello se suma una novedad que Compromís considera especialmente grave: las propuestas de acuerdo detallan fechas, salas, orquestas, directores, solistas, cachés y precios de las entradas, pero no incluyen el repertorio que se va a interpretar. Se piden más de tres millones de euros entre los dos expedientes sin que los grupos municipales sepan qué se va a tocar en el Palau de la Música.
Para la coalición valencianista, el modelo del bipartito “parece consistir en buscar el titular fácil, el gran nombre y la foto de un día”, mientras queda en segundo plano lo que sostiene una programación estable y con identidad propia. “No se trata de enfrentar a unos músicos con otros. Se trata de decidir cuáles son las prioridades de un Ayuntamiento. Y ustedes ya han elegido: menos apoyo a la Orquesta de València y más dinero para contrataciones externas. Los valencianos merecen una explicación”, defiende Tello.
| Un cartel hecho con IA semanas después de acordar limitarlaPor otra parte desde Compromís también ha cargado hoy contra el bipartito de PP y Vox a propósito del cartel del Certamen Internacional de Bandas de Música, elaborado con inteligencia artificial apenas unas semanas después de que el pleno aprobara una moción impulsada por Compromís para restringir su uso en los encargos municipales. El gobierno de Catalá, señala Tello, “se salta su propio acuerdo a las primeras de cambio” y prescinde de un sector, el del diseño valenciano, que hasta hace tres años trabajaba de forma habitual para el Palau de la Música. “Cuando nosotros gobernábamos contratábamos a diseñadores valencianos para cada campaña del Palau y conseguíamos dar trabajo a mucha gente muy buena. Tuvimos carteles premiados con medallas de oro y de plata en los premios de diseño, con gente como Diego Mir, Dídac Ballester, Dani Nebot, Virginia Lorente o Paco Roca”, recuerda la concejala. Con la llegada del PP, añade, esos encargos se metieron “en un lote dentro de una licitación”, y el resultado es doble: “No solo es que hayan dejado de ayudar al sector, sino que los resultados dan vergüenza. Lo hemos denunciado muchas veces y el sector del diseño también los ha criticado mucho. Pero ya sabemos que cuando toca elegir entre ayudar a un sector o privatizar, el PP siempre se decanta por el negocio”. |