- PP y Vox rechazan en la Comisión de Hacienda la reforma progresiva de bonificaciones que planteaba Compromís per València
- Eva Coscollà: «El gobierno de Catalá ha vuelto a perder la oportunidad de hacer una tasa más justa y adaptada a la realidad económica de las familias valencianas»
El gobierno de Catalá ha rechazado hoy, en la Comisión de Hacienda del Ayuntamiento de València, la propuesta de Compromís per València para reformar el sistema de bonificaciones de la tasa de basura. La formación valencianista planteaba incorporar medidas específicas para pensionistas, personas con discapacidad y familias monoparentales, junto con una escala progresiva de bonificaciones en función de la renta. El voto en contra de PP y Vox deja, de momento, sin respuesta una reforma que Compromís per València considera «imprescindible» para adaptar la tasa a la realidad económica de miles de familias valencianas.

La concejala de Compromís Eva Coscollà lamenta que el gobierno de María José Catalá «haya vuelto a perder la oportunidad de hacer una tasa más justa y adaptada a la realidad económica de las familias valencianas». La propuesta rechazada planteaba una escala progresiva con reducciones del 95%, el 75%, el 50% y el 25% según el nivel de ingresos, y una bonificación específica del 50% para pensionistas, personas con una discapacidad igual o superior al 33% y familias monoparentales con rentas inferiores a 2,5 veces el IPREM en su vivienda habitual. «Hemos planteado una reforma para que las bonificaciones no dependan únicamente de un corte absoluto de renta y para que se tenga en cuenta la situación de colectivos que ahora mismo no tienen ningún tratamiento específico, como las personas pensionistas, las personas con discapacidad o las familias monoparentales», sostiene Coscollà.
PP y Vox rechazan la reforma progresiva
Coscollà explica que la propuesta del gobierno municipal sí que incorpora algunas mejoras con las que Compromís per València coincide, como el aumento de la bonificación para familias numerosas y el incremento hasta el 95% para las unidades familiares con ingresos por debajo del IPREM. «Estamos de acuerdo con cualquier mejora que ayude a las familias, y no tenemos ningún problema en reconocer que la propuesta del gobierno mejora la situación de las familias numerosas», explica la concejala. Sin embargo, considera estas modificaciones «claramente insuficientes», porque dejan sin respuesta otras situaciones de vulnerabilidad que, a su juicio, la ordenanza debería contemplar.
Coscollà denuncia que el diseño actual de la tasa castiga cualquier desviación mínima de renta: «Un euro de diferencia en los ingresos puede marcar la diferencia entre recibir una bonificación o no recibir absolutamente nada. Si una familia supera mínimamente el umbral establecido, pierde toda la ayuda, y eso no tiene sentido si lo que queremos es que la tasa tenga en cuenta la capacidad económica real de las personas.» Por eso, la formación valencianista defiende sustituir el modelo actual por un sistema progresivo que amplíe las bonificaciones a colectivos que, aunque no cumplan el requisito actual, afrontan una situación económica especialmente difícil.
El impacto económico de la mejora aprobada por el gobierno de Catalá —el incremento hasta el 95% de la bonificación para las unidades familiares con ingresos por debajo del IPREM— se cifra en unos 15.000 euros, según Coscollà. La concejala sostiene que la cifra «demuestra que estamos hablando de un esfuerzo económico muy limitado para el Ayuntamiento y que, por tanto, hay margen para ampliar las bonificaciones a más familias». «Las personas pensionistas, las personas con discapacidad y las familias monoparentales no pueden quedar invisibilizadas en la ordenanza. El gobierno de Catalá debería incorporar estas bonificaciones y garantizar que nadie quede excluido simplemente porque el sistema actual no contempla su realidad», reclama Coscollà.