• La concejala Maria Giner critica que no se puede gestionar el espacio natural «a base de improvisación mientras la presión de visitantes crece cada verano»

Compromís per València ha llevado a la Comisión de Urbanismo, Parques y Jardines, Espacios Naturales y Mejora Climática una moción que instaba al gobierno de Catalá a encargar un estudio técnico urgente sobre la capacidad de carga de la Devesa de El Saler y a desarrollar, a partir de este, una ordenanza que regule los usos y las limitaciones del parque natural. Sin embargo, PP y Vox han preferido una alternativa que evitaba comprometerse en el ámbito jurídico. La iniciativa, presentada por la concejala Maria Giner, llega después de que las asociaciones vecinales del Saler hayan denunciado de manera reiterada problemas de saturación, movilidad, limpieza y comportamientos incívicos durante los meses de primavera y verano.

La concejala de la formación valencianista sostiene que la Devesa de El Saler «es uno de los espacios naturales de valor ambiental más alto que tenemos en la ciudad, y no podemos seguir gestionándola a base de improvisación mientras la presión de visitantes crece cada verano». Giner considera que la elevada concentración de personas en un entorno forestal tan sensible «no es solo un problema de convivencia con el vecindario, sino también una cuestión de seguridad y de prevención de incendios forestales que el gobierno de Catalá no puede seguir ignorando.»

La moción de Compromís per València planteaba tres propuestas concretas: la realización de un estudio técnico que determine cuántas personas puede acoger la Devesa en diferentes épocas del año y bajo diferentes condiciones meteorológicas y de riesgo; la elaboración de una ordenanza que regule esos usos a partir de las conclusiones de ese estudio; y la creación de un mecanismo de información periódica al vecindario y a los grupos municipales sobre el estado de tramitación de la nueva normativa.

Un precedente que el gobierno no aplica

PP y Vox, según explica la concejala Giner, han planteado una alternativa «que demuestra la evidente falta de voluntad política para proteger mejor el espacio natural». La valencianista recuerda que el Ayuntamiento de València ya dispone de mecanismos específicos de regulación y autorización de usos, actividades y accesos en el ámbito de l’Albufera, así como de medidas de restricción cuando las circunstancias ambientales o de seguridad lo requieren. «La herramienta existe, lo que falta es voluntad política para aplicarla antes de que vuelva a ocurrir una desgracia», señala la concejala, en referencia implícita al incendio que calcinó 37 hectáreas del paraje el pasado agosto, el más grave en cuatro décadas.