El Síndic de Greuges ha vuelto a sacar a luz una realidad que Compromís viene denunciando desde hace años: la Alqueria de Tallarrós de Poble Nou continúa en un estado de deterioro avanzado y el gobierno de Catalá no ha adoptado medidas efectivas para solucionar la situación, pese a las actuaciones administrativas iniciadas y a las recomendaciones formuladas anteriormente por la institución. Se trata de una alqueria medieval del s. XIV, una de las más antiguas que se conservan en el término municipal de València.

En una resolución firmada el 17 de septiembre, el Síndic concluye expresamente que el Ayuntamiento de València “no ha realizado ninguna medida efectiva” en cumplimiento de su anterior resolución de marzo de 2024 y señala que las actuaciones realizadas han sido meramente formales, “sin que las mismas hayan tenido ninguna trascendencia real” en la mejora del estado de conservación de la Alqueria de Tallarrós. Por ello, vuelve a recomendar al Ayuntamiento que adopte “medidas reales y efectivas” para evitar su progresivo deterioro.  “Catalá es la alcaldesa de los anuncios, pero la Alqueria de Tallarrós demuestra que dar titulares no es gestionar. Mucho anuncio, mucha foto, mucho postureo y muy poca ejecución”, señala la concejala de Compromís Lluïsa Notario.

La Alquería de Tallarrós se encuentra en Poble Nou (Pobles del Nord), en el Camí del Assagador, y está catalogada por el Ayuntamiento como Bien de Relevancia Local (BRL). La propia documentación municipal destaca su valor arquitectónico e histórico, con elementos cuya antigüedad se sitúa entre los siglos XIV, XVI y XVII, y señala la necesidad de una intervención arqueológica y de un proyecto de restauración para recuperar y conservar sus valores.  El Ayuntamiento declaró la amenaza de ruina en 2021 y posteriormente declaró la ruina legal en 2023. Esa declaración fue anulada tras un recurso de la propiedad y el Ayuntamiento inició un nuevo procedimiento que terminó con otra declaración de ruina en febrero de 2025. Tras nuevos recursos, estos fueron rechazados en junio de 2025. 

En febrero de 2026 se inició el procedimiento previo a la primera multa coercitiva. La propiedad comunicó posteriormente que había comenzado trabajos de retirada de escombros y estudios arqueológicos, pero en agosto de 2026 seguía sin existir una solicitud de licencia de obras para la rehabilitación del inmueble.  Y es precisamente ahí donde el Síndic considera que la actuación municipal no ha sido suficiente: ha habido expediente, informes, recursos y trámites, pero no una mejora efectiva de la situación de la alquería. 

“València no necessita más anuncios: necesita que los proyectos se ejecuten”, afirma Notario. La concejala considera que la Alqueria de Tallarrós es un ejemplo especialmente claro de la diferencia entre la imagen de ciudad que proyecta el gobierno de Catalá y la realidad que encuentran muchos barrios y pueblos.

Abandono del patrimonio de  Poble Nou

Compromís considera además que el problema de la Alqueria de Tallarrós no puede reducirse a la conservación de un edificio histórico. “Estamos hablando de patrimonio, pero también de barrios y de servicios para la ciudadanía. València necesita espacios culturales, sociales, vecinales y comunitarios y tenemos edificios con un enorme valor patrimonial que podrían formar parte de esa red de equipamientos”, explica Notario.

Notario recuerda el maltrato permanente del gobierno de Catalá hacia Poble Nou. “El gobierno progresista, a través de los presupuestos participativos de la Generalitat, tenia un proyecto para recuperar el Molí dels Alters, otro BRL, situado a escasos 100 metros. ¿Qué hizo el gobierno de Mazón y el de Catalá? Desentenderse por completo del projecto y dejar perder 310.000 euros. Una auténtica vergüenza que se suma ahora al abandono de Tallarrós”, denuncia Notario.

Para Compromís, la conservación del patrimonio no debería consistir únicamente en protegerlo sobre el papel mientras continúa deteriorándose físicamente. “No tiene sentido que una ciudad que presume de ambición cultural tenga patrimonio protegido que se cae a pedazos. Los barrios necesitan espacios y la ciudad tiene patrimonio que podría recuperarse y ponerse al servicio de la gente. Lo que falta es voluntad de convertir los anuncios en proyectos ejecutados”, afirma Notario.

Compromís reclama al Ayuntamiento que actúe

La resolución del Síndic concede al Ayuntamiento un plazo máximo de un mes para comunicar si acepta la recomendación y, en caso afirmativo, concretar las medidas que va a adoptar para frenar el deterioro y mejorar el estado de conservación de la Alqueria de Tallarrós. 

“Esperamos que esta vez el gobierno de Catalá no responda con otro trámite, otro informe o otro anuncio. El Síndic ya le ha dicho claramente que las actuaciones formales no han servido para mejorar la situación. Ahora toca actuar”, concluye Notario.